En diálogo con CIUDAD TV, la subsecretaria de Desarrollo Territorial de la Provincia de Chaco, Alicia Ogara, explicó los avances y desafíos en la planificación urbana y la regularización dominial en una reciente entrevista. El trabajo se centra en colaborar con los municipios para ordenar su crecimiento y dotarlos de las herramientas necesarias para una gestión moderna.
“Nosotros estamos trabajando en principio todo el año pasado con 11 municipios. Este año agregamos 6 municipios más y estamos trabajando en la planificación, en el ordenamiento territorial”, afirmó Ogara. La tarea consiste en realizar estudios técnicos para definir cómo y hacia dónde deben crecer las localidades, una labor fundamental para que infraestructuras esenciales como el agua potable, a cargo de Sameep, lleguen a los nuevos sectores.
La funcionaria destacó que uno de los conflictos más graves que enfrentan son los basurales a cielo abierto y la falta de un destino final para los residuos. Para ello, se mantienen reuniones técnicas con áreas como la Subsecretaría de Ambiente. “La pretensión es llegar con proyectos definidos sobre hacia dónde crecen las ciudades, cómo deben crecer, y esto para que las infraestructuras vengan de la mano de ese crecimiento”, explicó.
El plan no es uniforme, sino que se adapta a la identidad de cada localidad. “Hay localidades que son más agrícolas, ganaderas, hay localidades que tienen aserraderos, hay localidades turísticas, como en el caso de Sáenz Peña. Entonces, respetando esas estrategias de crecimiento, avanzar en un plano de zonificación”, señaló Ogara.
Sin embargo, el panorama es heterogéneo. Mientras algunos municipios como Sáenz Peña están más avanzados, otros presentan grandes desafíos. “Nos ha pasado, como en Roca, por ejemplo, que el intendente nos decía, ‘pero yo tengo una base de datos de un 20% de mi población’, o sea, todo lo demás está en papel, está en dibujo, o sea, la memoria del director de catastro”, relató la subsecretaria. La intervención provincial incluye capacitar empleados, dotarlos de equipamiento y software, y conectarlos con los sistemas catastrales provinciales.
Un problema recurrente es el crecimiento desordenado en los ejidos municipales. Ogara citó el caso de Colonia Popular, donde durante la pandemia se construyeron barrios privados en áreas de influencia limítrofes con Laguna Blanca. “Una vez que están localizados, el vecino le va a reclamar al intendente que le limpie y le corte el pasto, pero no tenía legislación. Entonces, esa fue nuestra tarea, elaborar una ordenanza donde se definieron las características de los loteos”, explicó. El objetivo final es que los municipios sean autosustentables y fortalezcan su recaudación.
Respecto a la vivienda y la tenencia de la tierra, Ogara se refirió a la entrega de 132 RUVS a familias de 50 barrios de Resistencia. “La importancia es contar con un documento que te diga que vos sos propietario, hasta tanto no hagamos el título de propiedad correspondiente. Es un pasito anterior al título”, aclaró. Y enfatizó: “Lo importante de esto es que se acabaron los intermediarios. Acá es el vecino con la necesidad y el gobierno de la provincia acompañando”.
Sobre los allanamientos realizados en propiedades que fueron desviadas de su fin social, la subsecretaria confirmó su participación. “Todos los allanamientos que se hicieron, los 11 allanamientos donde he participado, es porque son terrenos de la provincia, que estaban destinados a viviendas familiar o a viviendas de tipo social se hicieron galpones, piscinas, en fin, equipamientos que no eran los que estaba establecido”. Y agregó: “Nos encontramos con obras de arquitectura y de ingeniería interesantes donde se invirtió mucho dinero con recursos del Estado provincial y nacional”. Esas propiedades ahora están siendo utilizadas por el área de seguridad de la provincia.
Finalmente, al ser consultada por la situación del Barrio Campo de Tiro, Ogara detalló que se avanza en la finalización de viviendas y en la resolución de problemas de infraestructura crítica. Reconoció los graves inconvenientes con el drenaje pluvial, dado que es un área históricamente baja. “Hay trabajos de base que no se hicieron y que ahora lo estamos llevando adelante con la Facultad de Ingeniería y la Municipalidad. Una vez que terminemos eso, sabremos qué tipo de caños vamos a tener que comprar e ir instalando”, concluyó, pidiendo paciencia a los vecinos mientras se buscan soluciones de fondo.
