Envalentonados con las nuevas conquistas y en la previa a la jura de legisladores del miércoles próximo, el bloque de La Libertad Avanza confía que alcanzará la primera minoría en Diputados, pero no todo depende de ellos. El oficialismo se encargó de nutrir su bancada, pero ahora esperan que gobernadores del peronismo muevan sus fichas: si el catamarqueño Raúl Jalil confirma la salida de sus cuatro legisladores del bloque de Unión por la Patria el dominio libertario está garantizado.
Más allá de la victoria política, ostentar la primera minoría es clave para definir la cantidad de lugares que le corresponde a cada espacio político en las comisiones y repartir lugares de poder.
Con los últimos saltos de bancadas y la salida de Silvia Lospennato del Congreso, La Libertad Avanza escaló a 94 diputados, apenas dos menos que los 96 de Unión por la Patria.
Pero como contó Clarín la semana pasada, Jalil tiene definido armar un bloque propio con sus cuatro legisladores: Fernando Monguillot y Claudia Palladino que juran esta semana y se sumarán a Fernanda Ávila y Sebastián Nóblega quienes tienen mandato hasta 2027.
La señal más clara fue el jueves cuando Jalil llegó a la Casa de Salta a reunirse con Gustavo Sáenz y sus pares Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Rolando Figueroa (Neuquén) que están planeando armar su propio interbloque federal.
Sin embargo, el anuncio formal no llega y las presiones crecen: los provinciales le piden que rompan y gobernadores del PJ que se queden. El catamarqueño carga con el costo de ser quien le entregue la llave de la primera minoría al oficialismo y se demora. LLA no se puede colgar la cucarda hasta entonces.
Jalil ya colaboró con el oficialismo de Javier Milei a través de sus legisladores, que acompañaron algunos artículos clave de la Ley Bases y la reforma de Ganancias, aunque los diputados catamarqueños permanecieron todo el año dentro del bloque de Unión por la Patria.
En el bloque peronista dos fuentes aseguran que los catamarqueños aún no confirmaron su salida y ratifican que los siete santiagueños de Gerardo Zamora se mantendrán adentro del espacio a pesar de que como contó Clarín la semana pasada, Zamora reflotará la bancada del Frence Cívico en el Senado, aunque no confirma si se mantendrá conectado a UP en un interbloque.
Tras la sangría que sufrió también el PRO, en el peronismo ven como una posibilidad concreta la pérdida de la primera minoría. «Preocupa que la estructura de la Cámara no refleje la voluntad popular», sentencia una voz de peso dentro del bloque.
Tanto desde el PRO como desde UP señalan que La Libertad Avanza desplegó «todas las herramientas». «Les ofrecieron todo lo que se te ocurra», deslizó un dirigente.
Como contó Clarín, en un solo día La Libertad Avanza sumó tres porotos. A principio del día la ex PRO, Verónica Razzini, que se quedaba en un monobloque sola anunció que sumaba a LLA. Lo hizo con una foto junto a Martín Menem y Patricia Bullrich, y el mensaje de: «Es por acá».
Pasada la tarde se confirmó el salto del diputado PRO, Alejandro Bongiovanni, quien todavía no hizo declaraciones al respecto.
Entrada la noche, la también legisladora PRO, Silvia Lospennato anunció que asumirá su lugar en la legislatura porteña, a pesar de que había recibido pedidos para que se quede. «Voy a cumplir con mi palabra», sentenció.
Como Lospennato tenía mandato a nivel nacional hasta 2027, deberá asumir su reemplazante, la mujer que le seguía en la lista de la boleta de 2021: Lorena Petrovich, una mujer del riñón de Bullrich.
De hecho, Petrovich es la Directora Nacional de Políticas de Fortalecimiento Institucional de las Fuerzas Federales. En LLA dan por sentado que una vez que jure su banca se ubicará dentro del bloque violeta. Antes, LLA sumó a otros ocho bullrichistas y a tras «radicales peluca».
De esta manera, el PRO de Cristian Ritondo estaría quedando con 14 legisladores propios, aunque están negociando para sumar aliados, como el MID de Oscar Zago, y tejer interbloques.
Las bancadas del medio también sufren complicaciones. Los mandatarios de Provincias Unidas (PU) armarán un espacio propio y acordaron que la vicegobernadora santafesina, Gisela Scaglia originalmente del PRO, sea la jefa de bloque. Eso disgustó al actual jefe de bloque de Encuentro Federal, Miguel Angel Pichetto, que se negó a la unidad: quiere mantener su propia bancada, lejos de los mandatarios, junto a Nicolás Massot. En el medio la Coalición Cívica también define con quién aliarse.
Están haciendo esfuerzos para unificarse todos y poder ser, con comodidad, la tercera fuerza.
En PU también están los legisladores radicales de los gobernadores de Corrientes y Jujuy, Gustavo Valdés y Carlos Sadir. Como contó Clarín, eso también mantiene un conflicto abierto con la bancada de la UCR; partido que este 12 de diciembre tiene que decidir quién va a reemplazar a Martín Lousteau en la presidencia del Comité Nacional. De eso dependerán, también, futuros posicionamientos.
