En un encuentro realizado en Presidencia Roque Sáenz Peña, sindicatos del sector oleaginoso y algodonero plantearon la necesidad de una recomposición salarial y evaluaron medidas de fuerza para alcanzarla.
Dirigentes sindicales del sector de aceiteros y desmotadores de algodón ratificaron la posibilidad de avanzar con medidas de fuerza para reclamar una recomposición salarial acorde al costo de vida. El planteo se realizó durante el Segundo Plenario Nacional de Delegadas y Delegados de Base, llevado a cabo en la ciudad de Presidencia Roque Sáenz Peña.
Representantes de la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines y del Sindicato de Trabajadores Aceiteros y Desmotadores de Algodón del Chaco (STADYCA) insistieron en la necesidad de fortalecer la unidad del sector. Según sus cálculos, el salario mínimo vital y móvil debería ubicarse en torno a los 2.700.000 pesos.
Durante el encuentro, el secretario general de la Federación, Daniel Yofra, sostuvo que la huelga constituye una herramienta legítima para defender el poder adquisitivo. Remarcó que el salario mínimo, tal como lo establece la Constitución Nacional, debe garantizar condiciones de vida dignas, incluyendo acceso a vivienda, salud, educación y esparcimiento.
Por su parte, el titular de STADYCA, Víctor González, afirmó que las medidas de fuerza son necesarias para visibilizar los reclamos y advirtió sobre el deterioro de las condiciones sociales de los trabajadores, señalando que la pérdida del poder adquisitivo impacta directamente en las familias.
El plenario también contó con la participación de representantes regionales de la CGT y especialistas en derecho laboral, quienes debatieron sobre la precarización del empleo, la pérdida de puestos de trabajo y la evolución del salario mínimo.
El sector desmotador de algodón, con actividad clave en provincias como Chaco, constituye el primer eslabón de la cadena de industrialización textil. Desde el sindicalismo remarcaron la importancia estratégica de esta actividad y la necesidad de garantizar condiciones salariales acordes a su rol productivo.
