Un informe privado detalla que durante el último año se cerraron más de 10.000 empresas a nivel nacional, con el comercio minorista a la cabeza. Sectores dinámicos como el agro y las finanzas también experimentaron una reducción en su cantidad de firmas.
Un informe de la consultora Audemus, basado en datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, reveló que durante el año 2025 se cerraron 10.392 empresas en Argentina. Desde noviembre de 2023, la pérdida acumulada asciende a más de 22.600 firmas.
El análisis sectorial muestra que 14 de los 20 sectores de la economía culminaron el año pasado con menos empresas registradas que en 2024. En términos absolutos, los rubros más afectados fueron el comercio, con una pérdida de 3.109 firmas (-2,1%), seguido por transporte y almacenamiento (-2.781 firmas; -7,6%), servicios inmobiliarios (-1.657 firmas; -5,9%) e industria manufacturera (-1.651 firmas; -3,4%). Estos cuatro sectores concentraron casi el 90% de la destrucción neta de empresas durante 2025.
El informe señala que, incluso sectores con crecimiento en su nivel de actividad, como el agro y la intermediación financiera, también registraron una disminución en la cantidad de empresas, con pérdidas de 1.153 y 147 firmas respectivamente. El único sector en expansión que presentó un leve aumento fue hidrocarburos y minería, con un incremento de 7 empresas (+0,5%).
Respecto al panorama actual, el reporte indica que el año 2026 inició con un crecimiento de la actividad económica, impulsado principalmente por el agro, los hidrocarburos y la intermediación financiera. Sin embargo, los datos adelantados para febrero sugieren una posible contracción en la actividad industrial, asociada a una apertura comercial acelerada y al estancamiento del consumo interno.
En materia laboral, la consultora destaca que continúa agravándose la crisis del empleo. Según datos oficiales, el empleo privado registrado se contrajo por séptimo mes consecutivo en diciembre, con una destrucción neta de más de 91.900 puestos durante 2025. Asimismo, se reporta una caída en los ingresos del sector privado y público formal, y un incremento en la desocupación durante el año pasado.
En el comercio exterior, las cifras de febrero mostraron una caída tanto en las exportaciones como en las importaciones, con reducciones en ventas externas de energía y agroindustria, y menores compras de bienes de capital y bienes intermedios.
