El director del Observatorio de la Deuda Social Argentina cuestionó la actualización de las canastas de consumo y los índices utilizados, señalando una discrepancia entre los datos oficiales y la percepción social sobre la capacidad adquisitiva.
El director del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA), Agustín Salvia, se refirió a la reciente reducción de los índices de pobreza, señalando que presenta un componente de «ficción metodológica». En declaraciones a la radio Splendid AM990, el especialista de la Universidad Católica Argentina advirtió que la situación socioeconómica de los hogares no reflejaría una mejora sustancial, a pesar de la baja en las cifras oficiales.
Salvia aclaró que su observación no es una intervención política sobre el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), sino una crítica a limitaciones metodológicas. «Hay cierta ficción en los datos o cierta levedad. Es muy difícil decir un sí rotundo», afirmó, al considerar que existe «un problema de medición y de realismo de esas mediciones».
El sociólogo remarcó que la percepción social no coincide con los números estadísticos. «La gente no está sintiendo en el bolsillo que tiene más capacidad de consumo que hace un año. Por el contrario, se te bajan los consumos de lácteos, de yerba, cae el consumo general», explicó. Según su análisis, el gasto en servicios básicos como luz, agua, gas, transporte y comunicación ocupa una parte importante del ingreso, reduciendo significativamente el componente disponible para otros consumos.
Uno de los factores centrales que, según Salvia, distorsionan la medición, es el uso de canastas de consumo desactualizadas. Además, indicó que el índice de precios utilizado para actualizar esas canastas mantiene ponderaciones antiguas. «Se actualiza con un índice que también está desactualizado, con ponderadores del 2004 y no con los actuales», detalló. Esta combinación, sumada a una mejora en la medición de ingresos por parte del organismo estadístico, generaría una caída de la pobreza que «parece extraordinaria» pero no reflejaría la situación real.
No obstante, el especialista reconoció un componente genuino en la baja de los índices, vinculado a la desaceleración de la inflación en alimentos. «La caída de la indigencia es más realista que la caída de la pobreza», concluyó Salvia.
