Once descendientes del pueblo moqoit brindaron sus testimonios ante la Fiscalía Federal de Resistencia, aportando detalles sobre los hechos ocurridos en 1933, basados en el relato oral de sus antepasados.
Once descendientes de sobrevivientes del pueblo moqoit de la Masacre de El Zapallar brindaron sus testimonios este lunes ante la Fiscalía Federal de Resistencia, realizando diversos aportes de cómo ocurrieron los hechos de acuerdo al relato oral, principalmente de sus abuelos y abuelas. Ante el fiscal general Federico Carniel acompañado por el auxiliar fiscal Diego Vigay, declararon Sixto Lalecori, Alfredo Salteño, Juan Carlos Martínez, Florencio Ruiz, Gustavo Casares, Francisco Rojas, Anselmo Cardozo, Ruben Salteño, Abelino Oliva, Mario Tomas y Héctor José, quienes llegaron desde distintas localidades y parajes cercanos.
Los testimonios fueron coincidentes en reseñar la situación de hambre que existía en las comunidades indígenas a mediados del año 1933, ante lo que deciden, encabezados por el cacique Luis Duran, movilizarse hacia la zona de El Zapallar para buscar trabajo y alimentos. Relataron también que en el ingreso a la localidad fueron recibidos por policías y algunos civiles, que dispararon sobre el gentío provocando la muerte de decenas de víctimas como niños, mujeres y ancianos. Además, contaron que algunas familias pretendiendo escapar intentaban cruzar el Río de Oro donde muchos fallecieron ahogados y en otros casos perdieron a sus hijos no sabiendo que les ocurrió.
La audiencia de toma de testimonios fue filmada por el área de comunicación del rectorado de la Universidad Nacional del Nordeste con un equipo integrado por Gabriela Bissaro, Diego Petruszynski y Cynthia Jara. Estuvieron presentes en representación de los pueblos indígenas, el presidente del IDACH Instituto del Aborigen Chaqueño, Florencio Diaz, y los vocales del pueblo moqoit Graciela Zoilo y Romualdo Maldonado.
Por otra parte, el municipio de San Bernardo declaró de interés municipal y trascendencia histórica la jornada de recepción de testimonios, reconociendo la valentía de los descendientes que prestan su voz, transformando el relato oral en prueba y dignificando la memoria de quienes fueron silenciados por casi un siglo.
