Un estudio de la consultora Proyección muestra que los bajos salarios son la principal inquietud de los argentinos, en un contexto donde la mayoría percibe un deterioro de su situación económica.
Una nueva encuesta de la consultora Proyección, realizada entre el 2 y el 9 de abril, revela que los bajos salarios se han consolidado como la principal preocupación de los argentinos, en un escenario económico complejo. Según el sondeo, un 73.7% de los consultados considera que su situación económica personal y familiar empeoró en los últimos meses.
El Índice de Perspectivas Económicas (IPE) de la consultora muestra una tendencia descendente, pasando de 2.28 en diciembre a 2.06 en la actualidad, lo que lo ubica en el nivel de «estancamiento». Santiago Giorgetta, director asociado de Proyección, analizó que «el Gobierno está en el peor registro de nuestras mediciones» y que la agenda de problemas, que incluye también inseguridad, corrupción e inflación, es «muy compleja».
En el sondeo, que permitía marcar hasta tres temas de preocupación, los bajos salarios personales o familiares fueron señalados por un 50.4%. Le siguieron, con porcentajes similares, la inseguridad o el delito (35.8%), la corrupción política (35%) y la inflación o los precios (33%).
Pese a la percepción negativa sobre la situación actual, un 40.7% de los encuestados mantiene expectativas de que su situación económica mejore o al menos no empeore en los próximos seis meses. El índice de perspectivas es más alto entre votantes del oficialismo, trabajadores independientes y evangélicos practicantes. Los valores más bajos se registran entre votantes de la oposición, trabajadores formales y adultos de entre 35 y 54 años.
La encuesta también indagó en las estrategias para cubrir gastos: un 57.1% admitió haber pedido dinero prestado. Los destinos más frecuentes fueron familiares o amigos (20.1%), el uso de tarjetas de crédito (11.1%) y endeudamiento con bancos (10.9%) o billeteras virtuales (9.1%).
Respecto a la responsabilidad de la situación económica, un 48.8% la atribuye principalmente a la actual administración, mientras que un 38.5% la adjudica a la gestión anterior. No obstante, un 44% considera que el oficialismo tiene mayor capacidad para resolver la situación, frente a un 28.4% que confía más en la oposición.
