Las conversaciones directas en Islamabad concluyeron sin un entendimiento, mientras persisten las tensiones por el control del estratégico Estrecho de Ormuz y declaraciones cruzadas entre Washington y Teherán.
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, anunció este domingo su regreso a Washington sin haber alcanzado un acuerdo de paz con Irán, tras una ronda de negociaciones celebrada en Islamabad, Pakistán. Aseguró, sin embargo, haber presentado la «oferta final y mejor» de su gobierno.
«Regresamos a Estados Unidos sin haber logrado alcanzar un acuerdo», declaró Vance en una conferencia de prensa en la capital paquistaní, donde el sábado comenzaron las conversaciones. El funcionario lamentó la falta de un «compromiso firme» por parte de Irán para renunciar a su programa de armas nucleares.
Este encuentro directo, el primero de su tipo en el contexto del conflicto, buscaba una tregua duradera. Las delegaciones se reunieron por separado con autoridades paquistaníes, que actuaron como intermediarias, para luego mantener un diálogo trilateral.
Mientras una fuente cercana a la delegación iraní sugirió a la radiotelevisión estatal (IRIB) que habría una nueva ronda de contactos, el presidente estadounidense, Donald Trump, se mostró indiferente al resultado. «Lleguemos o no a un acuerdo, me da igual. La razón es que hemos ganado», afirmó Trump a periodistas, añadiendo que su país «gana de cualquier manera».
Por su parte, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, insistió en que cualquier alto el fuego debe ser «real» e incluir la situación en el Líbano.
La tensión se trasladó también al ámbito marítimo. Trump confirmó el paso de dos buques de guerra estadounidenses por el Estrecho de Ormuz para «despejar minas», según él, colocadas por Irán. En respuesta, el mando naval de la Guardia Revolucionaria Iraní advirtió que «cualquier intento de buques militares de pasar por el Estrecho de Ormuz será afrontado severamente».
Las delegaciones estuvieron encabezadas, por Estados Unidos, por el vicepresidente Vance, y por Irán, por el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, y el ministro de Exteriores, Abás Araqchí. Expertos de ambos países analizan ahora los detalles de lo discutido, lo que podría extender el proceso más allá de lo inicialmente previsto.
