Empresarios del Alto Paraná impulsan la construcción de un nuevo puente que uniría Presidente Franco (Paraguay) con Puerto Iguazú (Argentina), generando un debate sobre la necesidad de una infraestructura que contemple la navegación fluvial y el transporte ferroviario a largo plazo.
Medios de la provincia de Misiones informaron que empresarios del Alto Paraná impulsan la construcción de un nuevo puente internacional sobre el río Paraná, con el objetivo de conectar Presidente Franco (Paraguay) con Puerto Iguazú (Argentina), en la estratégica región de la Triple Frontera. Este nuevo enlace se integraría al sistema existente a través del Puente Internacional Tancredo Neves, consolidando un nodo trinacional clave entre Argentina, Brasil y Paraguay.
Uno de los aspectos centrales del debate es la necesidad de contemplar el gálibo de navegación. El nuevo puente debería proyectarse con una altura compatible con la navegación fluvial futura, similar a la del puente General Manuel Belgrano, criterio también considerado en el proyecto del segundo puente entre Chaco y Corrientes. Esta previsión adquiere relevancia si se tiene en cuenta que la represa de Itaipú mantiene pendiente el cumplimiento de su Tratado Internacional en relación con la construcción de esclusas de navegación.
Un elemento innovador del proyecto es la posibilidad de incorporar un sistema bimodal, es decir, que tanto el nuevo puente como la eventual modernización del Tancredo Neves contemplen infraestructura vial y ferroviaria. Un puente exclusivamente vial responde a la demanda actual, pero uno bimodal proyecta un sistema logístico de largo plazo.
En este punto, surge una consideración: la provincia de Misiones hoy no cuenta con una línea ferroviaria que vincule Puerto Iguazú con su capital, Posadas. Sin embargo, en el ámbito del Congreso de la Nación Argentina ya fue presentado un proyecto de ley para avanzar en el estudio de prefactibilidad de una traza ferroviaria que permita unir Puerto Iguazú con el sistema del Ferrocarril General Urquiza.
De avanzar en esta dirección, el nuevo puente podría convertirse en una pieza clave de un Corredor Bioceánico que atraviese el Norte Grande Argentino, vinculando el Atlántico con el Pacífico y fortaleciendo la integración regional. El proyecto plantea, en definitiva, una decisión sobre el modelo de infraestructura que se quiere consolidar para el futuro.
