El blanqueo laboral impulsado por ARCA enfrenta un contexto adverso para las pymes chaqueñas, afectadas por la baja en las ventas y los altos costos operativos. Referentes del sector advierten sobre dificultades para cumplir con obligaciones corrientes y el riesgo de embargos.
El blanqueo laboral que puso en marcha la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) llega en un momento complejo para las pymes, que enfrentan una caída en las ventas y una reducción de la actividad económica. Los costos laborales siguen siendo elevados, lo que dificulta la adhesión al programa de regularización de empleados no registrados, vigente hasta el 30 de abril de 2027.
Referentes del sector consultados señalan que muchas empresas ya tienen problemas para afrontar pagos corrientes y saldar planes de pago previos. Vicente Lourenzo, dirigente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y asesor tributario, recordó que un blanqueo anterior, establecido en la ley Bases y que vencía el 24 de diciembre, ofrecía una reducción del 70% en las cargas sociales, pero no tuvo éxito. «La condonación fue alta, pero el 30% restante sigue siendo una cifra muy elevada», explicó. Además, alertó que «hay que seguir pagando cuotas de planes y moratorias anteriores, y en algunas provincias, ingresos brutos».
Por su parte, Marcelo Fernández, de la Confederación General Empresaria de la República Argentina (CGERA), consideró que el blanqueo «no es nada novedoso» respecto de experiencias anteriores que no funcionaron. Aunque calificó el plan como «bueno», subrayó que la decisión de adherirse debe ser de cada empresario, en acuerdo con sus trabajadores. Fernández agregó que CGERA solicita a ARCA un plan de pago que alivie la situación de las pymes, ya que «la mayoría de las empresas está registrando problemas serios para pagar los impuestos habituales». «Están empezando a caer embargos y en breve puede haber causas penales. El problema es que no podemos pagar salarios, y entonces no retenemos. No podemos pagar», enfatizó.
Datos de la Unión Industrial Argentina (UIA) de enero anticipaban esta situación: el 22,2% de las empresas registró caídas en su empleo, y de ellas, la mitad recurrió a reducciones de personal. En cuanto a expectativas, el 19,4% planeaba incorporar trabajadores, mientras que el 26% preveía una reducción. Además, el 45,6% de las empresas reportó dificultades para afrontar obligaciones como salarios, pago a proveedores, compromisos financieros, servicios públicos o impuestos. Las mayores dificultades se dieron en el pago de impuestos y proveedores (33,2% y 31,9%, respectivamente).
