El Fondo Monetario Internacional confirmó que el Directorio del organismo tratará la semana próxima la segunda revisión del programa con Argentina, lo que habilitaría un desembolso de 1.000 millones de dólares.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) confirmó que el Directorio del organismo tratará la semana próxima la segunda revisión del programa de Facilidades Extendidas (EFF) que tiene con la Argentina. La aprobación habilitará el esperado desembolso de USD 1.000 millones.
Así lo confirmó la vocera del FMI, Julie Kozack, durante la tradicional conferencia de prensa quincenal de los jueves. La funcionaria destacó los resultados de la gestión económica del gobierno de Javier Milei y evitó responder preguntas sobre denuncias de enriquecimiento ilícito del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ni sobre la reciente marcha en contra del ajuste universitario.
“Como ustedes saben, el personal técnico del FMI y las autoridades del país alcanzaron un acuerdo a mediados de abril y una reunión de Directorio se llevará a cabo la próxima semana sobre este tema. Después de la aprobación, un desembolso de USD 1.000 millones se va a producir”, aseguró Kozack.
La vocera remarcó que “los entendimientos con respecto al acuerdo del personal técnico se concentraron en que las políticas sean equilibradas y persista la desinflación, la estabilidad externa y el crecimiento”. “Estos son los objetivos para Argentina”, sostuvo, y añadió: “Y esto apunta a apoyar un reacceso puntual y duradero a los mercados de capitales internacionales”.
En abril, tras el anuncio de la aprobación de la revisión por parte del staff técnico, el Fondo destacó en un comunicado que “las compras de divisas del banco central superaron los USD 5.500 millones en lo que va del año”, lo que permitió una mejora en la capacidad del país para “gestionar shocks”. El comunicado puntualizó que Argentina seguía resistiendo bien los efectos derivados de la guerra en Medio Oriente, dados los avances en sus fundamentos y su condición de exportador neto de energía. Además, subrayó que por primera vez en seis años, las empresas pudieron “repatriar dividendos”.
Con respecto a la marcha del programa económico, Kozack insistió en que “el plan de estabilización de las autoridades sigue produciendo resultados importantes”. “El impulso de reformas se ha activado últimamente y la Argentina recientemente tuvo un aumento en el grado por parte de una agencia de calificación de riesgo”, en referencia a la decisión de Fitch Ratings de subir la calificación soberana al país de “CCC+” a “B-” con perspectiva estable.
Ante la consulta sobre si el Gobierno podía sostener la meta de superávit fiscal, Kozack respondió que “las autoridades demostraron un compromiso pleno con una ancla fiscal de saldo cero”. La funcionaria agregó: “Como dijimos antes, esto es algo que observamos como clave para reforzar la caída de la inflación y para restaurar la confianza y la estabilidad macroeconómica en Argentina”.
Durante la rueda de prensa, también se consultó sobre el descenso del riesgo país, las posibilidades de regreso a los mercados internacionales y la evolución de la pobreza. Kozack afirmó que “Argentina también experimentó una reducción importante en las tasas de pobreza. Ahora están por debajo del treinta por ciento, el punto más bajo en siete años”.
En cuanto a la economía mundial y el conflicto en Medio Oriente, Kozack señaló que el FMI mantiene un trabajo coordinado con el Banco Mundial y la Agencia Internacional de la Energía para evaluar el impacto económico global derivado de la guerra y la tensión en el estrecho de Ormuz. “Tenemos conversaciones activas intensas con los miembros para evaluar cuáles son sus necesidades habida cuenta de este último shock para la economía mundial”, indicó.
La funcionaria recordó que Kristalina Georgieva, directora gerente del organismo, había advertido en abril sobre los riesgos asociados a la situación en el estrecho de Ormuz. El FMI explicó que el aumento de los precios del petróleo representó uno de los principales factores detrás del deterioro del escenario global, aunque las expectativas de inflación de mediano plazo permanecen “relativamente bien ancladas” y las condiciones financieras internacionales “todavía se muestran acomodaticias”.
El FMI anticipó que en julio presentará una actualización de sus perspectivas globales.
