Un ensayo clínico internacional con 102 pacientes con cáncer de cabeza y cuello mostró que la inyección amivantamab redujo o eliminó tumores en 43 de ellos, con dos casos de desaparición completa. Los resultados fueron presentados en la reunión anual de la American Society of Clinical Oncology (ASCO) en Chicago.
Un equipo médico presentó resultados de un ensayo clínico que muestra que una inyección contra el cáncer con triple mecanismo de acción puede erradicar tumores completos en algunos pacientes. En un ensayo internacional realizado en 11 países, la inyección se administró a pacientes cuyo cáncer se había extendido o reaparecido y que no respondía a otros tratamientos.
La inyección, llamada amivantamab, redujo el tamaño de los tumores en más de un tercio de los pacientes. En 15 de ellos, los médicos comprobaron que el fármaco había hecho desaparecer por completo los tumores.
“Se trata de respuestas extraordinariamente potentes, sin precedentes, en pacientes cuya enfermedad se había vuelto resistente tanto a la quimioterapia como a la inmunoterapia”, afirmó Kevin Harrington, profesor de terapias biológicas contra el cáncer en el Institute of Cancer Research (ICR) de Londres. “Es un grupo de pacientes para el que las opciones terapéuticas son extremadamente limitadas, por lo que observar este nivel de beneficio resulta muy llamativo”.
“Este tratamiento tiene el potencial de beneficiar a muchos miles de pacientes cada año”, añadió Harrington, que también ejerce como oncólogo consultor en el Royal Marsden NHS Foundation Trust. Los resultados se presentaron en Chicago durante la reunión anual de la American Society of Clinical Oncology (ASCO).
En el ensayo, 102 pacientes con cáncer de cabeza y cuello recibieron la inyección. Los tumores se redujeron o desaparecieron por completo en 43 pacientes: 28 experimentaron una reducción significativa y 15 vieron cómo sus tumores eran erradicados totalmente.
Los investigadores señalaron que la inyección también mostró resultados similares en pacientes con cáncer de pulmón. El amivantamab, desarrollado por Johnson & Johnson, se está evaluando actualmente en unos 60 ensayos clínicos, principalmente para cáncer de pulmón, pero también para cáncer colorrectal, cerebral y gástrico.
Esta “inyección inteligente” combate el cáncer por tres vías: bloquea EGFR, una proteína que favorece el crecimiento tumoral; inhibe MET, una vía que las células cancerosas utilizan para escapar a los tratamientos; y activa el sistema inmunitario para que ataque el tumor.
Uno de los primeros pacientes en beneficiarse fue Carl Walsh, de 56 años, a quien se le diagnosticó un cáncer de lengua en mayo de 2024 y que se incorporó al ensayo OrigAMI-4 en el Royal Marsden en julio de 2025. “Inicialmente recibí quimioterapia e inmunoterapia, pero lamentablemente no funcionaron”, explicó. “En ese momento me recomendaron participar en el ensayo OrigAMI-4. Ahora estoy en mi decimoséptimo ciclo de tratamiento y estoy muy satisfecho con los progresos logrados hasta ahora”.
El amivantamab se administra mediante una pequeña inyección subcutánea. La mayoría de los efectos secundarios fueron de intensidad leve o moderada, y menos de uno de cada diez pacientes tuvo que abandonar el tratamiento.
Los pacientes tratados con amivantamab sobrevivieron una mediana de 12,5 meses desde el inicio del tratamiento.
