El Índice Global de Derechos elaborado por la Confederación Sindical Internacional (CSI) degradó al país a la categoría más baja y advirtió sobre protestas restringidas, despidos antisindicales y deterioro institucional.
El Índice Global de Derechos elaborado por la Confederación Sindical Internacional (CSI) ubicó a la Argentina entre los diez peores países del mundo en materia de derechos laborales. El país fue degradado a la categoría 5, el nivel más bajo del ranking, luego de haber estado previamente en categoría 3.
Según el informe, este descenso representa uno de los desplomes más pronunciados detectados por el organismo en su medición global. Entre los puntos señalados se mencionan restricciones a la protesta social, interferencias en la vida interna de los sindicatos y la existencia de despidos antisindicales.
El documento también advierte sobre un retroceso general en las garantías laborales, particularmente en lo referido al ejercicio de la representación gremial y la negociación colectiva.
A nivel global, el estudio enmarca estos resultados dentro de una tendencia más amplia de debilitamiento de derechos laborales y democráticos, impulsada por gobiernos autoritarios y sectores con alta concentración económica.
En este contexto, las centrales sindicales argentinas, como la CGT y las dos vertientes de la CTA, resolvieron llevar el caso al plano internacional y presentarán una denuncia ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) durante la próxima Conferencia Internacional del Trabajo.
La presentación ante la OIT contará con el respaldo de la Confederación Sindical de las Américas y la propia CSI, en un intento por visibilizar la situación argentina en el principal foro global en materia laboral.
