La artista Anna Rasinska fue seleccionada para representar a Polonia en la Bienal Internacional de Escultura del Chaco, que se realizará del 17 al 26 de julio de 2026 en Resistencia. Su proyecto, titulado ‘Fiat lux’, será una de las diez esculturas que se crearán durante el evento.
La artista polaca Anna Rasinska fue seleccionada para representar a Polonia en la próxima edición de la Bienal Internacional de Escultura del Chaco, que se llevará a cabo en Resistencia del 17 al 26 de julio de 2026. Su proyecto, titulado ‘Fiat lux’ (Hágase la luz), será una de las diez obras creadas durante el evento.
La Bienal Internacional de Escultura del Chaco es un encuentro de escultura contemporánea que se realiza cada dos años. Reúne a artistas de distintos países, quienes crean una obra inédita al aire libre, en presencia del público. El evento incluye ciclos educativos, conferencias, artes escénicas, el Festival Filarmónico, muestras individuales y colectivas, el Simposio ICLAFI ICOMOS, Madre Canción, el Congreso Internacional de Artes, escultores invitados, gastronomía regional y emprendimientos, con acceso libre y gratuito.
Las obras producidas en cada edición pasan a formar parte del espacio público de Resistencia, que con el tiempo se ha convertido en una ciudad-museo a cielo abierto.
Anna Rasinska estudió Escultura en Madera en la Facultad de Bellas Artes de Opole y se graduó en la Facultad de Escultura de la Academia de Bellas Artes de Cracovia, donde su tesis ‘Metrópolis, masa, máquina’ recibió la Medalla de la Academia. Está especializada en piedra, y su obra explora la estructura lógica de la forma y sus posibilidades de transformación, incorporando materiales como acero, bronce y plástico.
En 2024 participó del Simposio Internacional de Escultura de Quebec (Canadá) y del 26° Simposio Internacional de Escultura de Incheon (Corea del Sur). En 2025, del Simposio Internacional de Escultura de Riyadh (Arabia Saudita) y de la Bienal de Escultura en Granito de Strzegom (Polonia).
El título ‘Fiat lux’ proviene de una frase en latín de la Biblia que significa ‘Hágase la luz’. Rasinska propone una obra que dialoga con el acto de nombrar la luz como origen. Al término de la Bienal, las diez esculturas realizadas pasarán a formar parte permanente del espacio público de Resistencia.
