Un informe del Global Organized Crime Index, financiado por el Departamento de Estado de EE.UU., alerta sobre los riesgos de tráfico ilícito en la Hidrovía. La DEA, mediante los Grupos Operativos Conjuntos (GOC), quedó a cargo del control de la vía fluvial.
En enero de 2026, mediante la Resolución 4, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, anunció la disolución del Grupo Especial Antinarcotráfico Rosario y la puesta en funcionamiento del “GRUPO OPERATIVO DE LUCHA CONTRA EL NARCOTRÁFICO – REGIÓN CENTRO” (GOC-CENTRO), creado originalmente en 2024. Este grupo tiene como misión el abordaje regional de investigaciones contra el narcotráfico, con foco en el desmantelamiento de organizaciones criminales en la provincia de Santa Fe.
Los GOC fueron creados en 2017 por la entonces ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, con respaldo de la DEA. Desde su creación, la agencia estadounidense seleccionó a sus integrantes y condujo su funcionamiento. Según información clasificada del Ministerio de Seguridad, las fuerzas federales de origen (Gendarmería, Policía Federal, Policía de Seguridad Aeroportuaria y Prefectura) se quejaron en reiteradas oportunidades porque sus agentes respondían a la DEA y no a las autoridades locales.
El subsecretario de Lucha contra el Narcotráfico, Martín Verrier, actúa como coordinador formal de los GOC. La DEA aporta entre 3.000 y 10.000 dólares mensuales para el pago de informantes, sin autorización judicial, según consta en documentos de circulación restringida.
El interés de la DEA en la Hidrovía se refleja en el informe de Global Organized Crime Index, que señala: “Rosario, con su puerto fluvial sobre el río Paraná, sigue siendo un importante centro de redistribución. El tráfico regional de cocaína está controlado en gran medida por grupos internacionales de tipo mafioso”. El informe también indica que “las 10 zonas francas de Argentina y un área aduanera especial en la provincia de Tierra del Fuego carecen de controles suficientes para prevenir el contrabando y el tráfico de drogas”.
La DEA en Argentina está liderada desde 2022 por el agente John Wallace. La agencia enfoca su labor en las fronteras y las principales vías fluviales del país.
