El premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel se sumó esta semana a un grupo de sacerdotes, pastores y activistas que realizan un ayuno y oración en la Plaza de Mayo en rechazo a las políticas del presidente Javier Milei.
Adolfo Pérez Esquivel, premio Nobel de la Paz en 1980, participó esta semana en una protesta de “ayuno y oración” frente a la Casa Rosada, organizada por un grupo de sacerdotes católicos, pastores protestantes y activistas. La movilización busca manifestarse contra las “políticas antisociales” del presidente Javier Milei, según indicaron los organizadores.
Desde el martes, un grupo autodenominado “encuentro ecuménico” permanece en la Plaza de Mayo sin ingerir alimentos y durmiendo a la intemperie. Pérez Esquivel, de 94 años, los visita diariamente durante varias horas.
“Milei es la parte negativa de toda una situación en la que se desconocen los derechos de los pueblos y se privilegia el capital financiero”, declaró Pérez Esquivel. También afirmó que “una protesta no violenta como esta es la rebelión de la conciencia” y agregó: “Sin rebeldía seremos dominados, sometidos y colonizados en manos de unos irresponsables totales como lo son Donald Trump y Milei”.
Por la noche, el grupo realiza una oración compartida, consume mate o té y se refugia bajo el pórtico de la Catedral Metropolitana.
El padre Francisco “Paco” Olveira, sacerdote en barrios del Área Metropolitana de Buenos Aires, explicó que el ayuno es una huelga de hambre para denunciar “la crueldad del Gobierno”. “Elegimos esta forma de protesta porque en la tradición judía y cristiana el ayuno es importante. Es compartir el pan con el hambriento y defender al huérfano y a la viuda. Esto es un acto de lucha y de búsqueda de justicia social”, sostuvo.
Olveira añadió que Milei gobierna con “crueldad, odio y ninguneo al que piensa distinto”.
En la protesta también participan el pastor menonita Luis María Alman Bornes y el dirigente social Esteban “Gringo” Castro. Castro afirmó que, desde su fe católica, Milei “representa al diablo” y que “está alineado con el transhumanismo, con Palantir, con la guerra, con la fragmentación social”.
El jueves, la protesta coincidió con la ronda de las Madres de Plaza de Mayo, que reclaman justicia y memoria por sus hijos desaparecidos durante la dictadura cívico-militar (1976-1983).
