El martes 10 de junio, un grupo de militantes y referentes religiosos concluyó una semana de ayuno en Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada, en rechazo a las políticas del presidente Javier Milei.
Un grupo de militantes y referentes religiosos, encabezado por el hermano franciscano Rodolfo Viano, finalizó el martes 10 de junio una semana de ayuno en Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada, en rechazo a las políticas del presidente Javier Milei. La acción, organizada por la Mesa Ecuménica, incluyó una huelga de hambre que comenzó el martes 2 de junio.
Los participantes, entre los que se contaron mujeres, varones, creyentes y no creyentes, denunciaron que las medidas del gobierno neoliberal —el quinto en la historia reciente del país— generan menos oportunidades y más hambre para la población. Viano afirmó que el ayuno buscó “alentar el despertar de las conciencias” y promover “la unidad de todo el valioso, creativo, audaz y valiente campo nacional y popular”.
Durante la semana, se realizaron movilizaciones masivas, incluyendo una el viernes 6 de junio en la misma plaza, que contó con la participación del músico Indio Solari. Las fuerzas de seguridad intentaron reprimir la concentración, según los manifestantes, pero no lograron disolverla. En Villa Dominico, también se registraron protestas en el marco de la campaña Ni Una Menos.
Uno de los ayunantes, Guadalupe Bargiela, militante ciega, escribió: “Sabemos del hambre del pueblo, de las personas con discapacidad… Y cómo nos hierve la sangre mientras nuestro Pueblo parece dormido”. Agregó: “No vamos a dejar de luchar hasta que la dignidad sea costumbre”.
El grupo también expresó su apoyo a la liberación de Cristina Fernández de Kirchner, Milagro Sala y otros presos políticos, así como a los periodistas Paula y Lucas, detenidos en Libia, y a las causas de Palestina y Cuba.
Viano, quien es hermano franciscano y cura en opción por los pobres, concluyó: “Hasta que todas, todes y todos, nos rebelemos con profundo y amplio amor político, que es amor por el Bien Común”.
