El Tribunal de Defensa de la Competencia, dependiente del Gobierno nacional, notificó a Telecom las condiciones para la compra de Telefónica de Argentina, que incluyen la venta de 6 millones de abonados móviles y la devolución de espectro radioeléctrico.
El Tribunal de Defensa de la Competencia, organismo que depende del Poder Ejecutivo, notificó este miércoles a Telecom Argentina las condiciones que deberá cumplir para obtener la autorización formal de la compra de Telefónica de Argentina, operación por la que pagó 1450 millones de dólares en febrero de 2025.
Las condiciones establecidas son las siguientes:
- Desprenderse de seis millones de clientes de comunicaciones móviles; cuatro millones de ellos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
- Desprenderse de 211 mil clientes de conexión fija a internet.
- Restituir un total de 130 MHz de espectro radioeléctrico, ya que la suma de las dos telefónicas supera el límite autorizado por el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom).
Según el comunicado oficial del Tribunal, “el objetivo final es consolidar un mercado de telecomunicaciones abierto, dinámico y competitivo, libre de posiciones dominantes que puedan perjudicar a los usuarios y al desarrollo del país”.
Telecom, controlada por los accionistas del Grupo Clarín, sumará los activos de Telefónica de Argentina. La empresa aún no decidió si cumplirá las condiciones impuestas o recurrirá a la justicia.
Con la fusión, Telecom pasará a tener 40 millones de clientes móviles en todo el país, lo que representa el 57% del mercado de telefonía móvil. Además, se convertirá en el único grupo en condiciones de ofrecer paquetes convergentes de conectividad fija y móvil, comunicaciones fijas y móviles, y TV paga a escala nacional. Su principal competidor, Claro, no posee la misma capilaridad de red fija ni presencia como operador de TV paga.
El comunicado del Gobierno también indica que la transferencia de clientes debe hacerse a un “nuevo” operador. Esto podría implicar la incorporación de un nuevo prestador al país o que un operador regional, como Telecentro, expanda sus servicios a las comunicaciones móviles.
La operación se produce en un contexto de contracción de la actividad económica, caída del poder adquisitivo, endeudamiento de los hogares y crecimiento del desempleo, lo que plantea interrogantes sobre la rentabilidad de nuevas inversiones en un mercado saturado y recesivo.
