Un informe de la UBA registró una pérdida de 11.000 puestos de trabajo asalariados formales en marzo y una caída del 39,7% en el poder adquisitivo del salario mínimo entre noviembre de 2023 y mayo de 2026.
El mercado laboral formal mostró una disminución durante marzo, mientras que el salario mínimo profundizó la pérdida de poder adquisitivo acumulada desde fines de 2023, según el último informe del Área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales (EDIL) del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), dependiente de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y coordinado por los economistas Roxana Maurizio y Luis Beccaria.
De acuerdo con el relevamiento, luego del repunte registrado en febrero, el empleo asalariado formal total perdió 11.000 puestos de trabajo durante marzo. El empleo asalariado formal privado retrocedió un 0,1% respecto del mes anterior.
El estudio indicó que la cantidad de trabajadores asalariados registrados del sector privado continúa por debajo de los niveles observados al inicio de la actual gestión. Se contabilizaron 217.000 puestos de trabajo asalariados formales privados menos que en noviembre de 2023. El nivel actual de empleo formal se ubica en valores similares a los registrados en junio de 2022.
El informe también analizó la evolución del empleo según el tamaño de las compañías. Las empresas pequeñas continuaron reduciendo personal, mientras que las grandes firmas registraron un incremento en sus plantillas. Las compañías medianas prácticamente no mostraron variaciones.
A nivel sectorial, la Industria y el Comercio encabezan la destrucción de puestos de trabajo iniciada en septiembre de 2025. La Minería mostró una mejora por segundo mes consecutivo luego de 19 meses seguidos de caída, aunque la comparación interanual presenta un saldo negativo. En la Construcción, tras variaciones positivas entre diciembre de 2025 y enero de 2026, el empleo permaneció sin cambios en febrero y marzo.
Los investigadores destacaron diferencias según género. Durante gran parte de 2025 y los primeros meses de 2026, el empleo femenino mostró un desempeño relativamente más favorable que el masculino. En abril, mientras el empleo de los hombres cayó un 0,1%, el de las mujeres registró una expansión del 0,1%.
Uno de los aspectos destacados del informe es la evolución del salario mínimo, vital y móvil. El poder de compra del salario mínimo acumula una caída del 39,7% entre noviembre de 2023 y mayo de 2026. El deterioro comenzó en diciembre de 2023, con una caída del 15% debido a la aceleración inflacionaria, y se agravó en enero de 2024 con una retracción del 17%. Si bien posteriormente hubo meses en los que los aumentos nominales acompañaron o superaron la inflación, la tendencia general continuó siendo negativa.
Según el trabajo de la UBA, el salario mínimo real actual se encuentra por debajo del nivel registrado antes del colapso de la convertibilidad. El valor de mayo de 2026 es inferior al observado en 2001 y representa una pérdida del 66,5% respecto del máximo alcanzado en septiembre de 2011.
El informe también analizó la evolución de los salarios de los trabajadores registrados del sector privado. Según datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), la remuneración promedio real mostró una recuperación del 1,3% en abril, luego de haber retrocedido un 1,8% en marzo. Los especialistas señalaron que esta mejora puntual no alcanza para revertir las pérdidas acumuladas durante los últimos años.
