La sesión convocada para interpelar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, no alcanzó el quórum necesario este martes en la Cámara de Diputados. El acuerdo entre el presidente de la Cámara, Martín Menem, con el PRO y la UCR influyó en la ausencia de legisladores.
Pasadas las 14:30, fracasó la sesión convocada por Unión por la Patria, el Frente de Izquierda y de los Trabajadores, la Coalición Cívica y parte de Provincias Unidas para avanzar con la interpelación con posible moción de censura contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Los impulsores de la sesión sumaron algunas presencias extra, como las de Elijo Catamarca, Adelante Buenos Aires, Coherencia y Encuentro Federal. Sin embargo, la oposición reunió 117 diputados, 12 por debajo de los 129 requeridos para iniciar la sesión.
Los gobernadores Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Leandro Zdero (Chaco), Martín Llaryora (Córdoba), Alfredo Cornejo (Mendoza), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Hugo Passalacqua (Misiones) y Gustavo Sáenz (Salta) fueron decisivos: los diputados que responden a esos mandatarios no asistieron a la sesión convocada para las 14. Tampoco se hicieron presentes en el recinto el PRO ni el MID.
El fracaso de la sesión se debió, en buena medida, al acuerdo al que llegó Menem con los bloques del PRO y la UCR, que conducen Cristian Ritondo y Pamela Verasay, respectivamente. El lunes, el riojano impulsó una convocatoria para el próximo martes de la comisión de Asuntos Constitucionales, que preside Nicolás Mayoraz (LLA). El objetivo de esa reunión es tratar todos los proyectos contra Adorni. De esta manera, los aliados del PRO y la UCR se bajaron de la sesión de este martes.
Los impulsores de la sesión daban por descontado que los votos para aprobar sobre tablas la interpelación con posible moción de censura no estarían. Por eso, el objetivo de la sesión era forzar a las comisiones a reunirse en un día y horario específico. En este contexto, los aliados aceptaron la propuesta libertaria. «Nosotros estábamos de acuerdo con el emplazamiento para que la comisión se reúna. Ahora, tenía más sentido por una cuestión de vinculación política que lo coordinemos con el oficialismo a que lo votemos con el kirchnerismo», explicaron desde el PRO.
Con el acuerdo entre el PRO y la UCR con Menem, quedó a la vista que los dos bloques aliados al Gobierno interpretan que las interpelaciones al jefe de Gabinete requieren dictamen de comisión antes de ser llevadas al recinto. En el Senado, Bullrich, los aliados y el PJ habían tenido una lectura distinta. Allí, se acordó la semana pasada durante la reunión de Labor Parlamentaria que el artículo 101 de la Constitución Nacional no contempla la instancia de dictamen de comisión. Por ello, en la sesión prevista para este jueves, tratarían el proyecto impulsado por Popular directo en el recinto.
Con la jugada de Menem, Bullrich se vio forzada a dar marcha atrás. Para eso, la jefa de bloque del oficialismo convocó a una nueva reunión de Labor para este martes a las 18. En esa instancia, la libertaria planteará una interpretación parlamentaria «basada en más fuentes».
