Una revisión internacional publicada en The Lancet, liderada por la Universidad de British Columbia, analizó datos de laboratorio, ensayos clínicos y vigilancia poblacional para evaluar la seguridad y eficacia de las vacunas de ARNm contra COVID-19, influenza, VSR, Zika y rabia.
Las vacunas de ácido ribonucleico mensajero (ARNm) proporcionan una instrucción temporal a las células para producir una proteína inofensiva de un virus, entrenando al sistema inmune sin introducir patógenos completos. Se aplicaron por primera vez a escala global para prevenir la enfermedad COVID-19, causada por el coronavirus SARS-CoV-2.
Un equipo internacional liderado por investigadores de la Universidad de British Columbia (UBC), Canadá, publicó en la revista The Lancet una revisión que abarca vacunas de ARNm para COVID-19, influenza, virus sincitial respiratorio (VSR), Zika y rabia. La revisión integró datos de ensayos clínicos de fase 3 de las vacunas BNT162b2 (Pfizer-BioNTech) y mRNA-1273 (Moderna), que incluyeron a cerca de 75.000 personas.
Según el estudio, los eventos adversos graves se presentaron en una frecuencia similar entre quienes recibieron la vacuna y quienes recibieron placebo. Los investigadores descartaron que las vacunas de ARNm alteren el ADN, señalando que el ARNm actúa en el citoplasma, fuera del núcleo celular, y el organismo lo elimina entre 7 y 14 días.
La revisión documentó efectos secundarios a partir de datos de vigilancia post-autorización. La miocarditis, inflamación del músculo cardíaco, apareció con mayor frecuencia en hombres jóvenes de 12 a 29 años, especialmente en los primeros siete días tras la segunda dosis. Los científicos sostuvieron que ese riesgo es superado por la protección frente a enfermedad grave, hospitalización y muerte por COVID-19.
La eficacia se verificó en niños, embarazadas y personas con sistema inmune comprometido. La revisión identificó que la inmunidad generada decrece con el tiempo, lo que explica la necesidad de dosis de refuerzo y actualizaciones de fórmula ante nuevas variantes.
El estudio también reportó que el 11% de los ensayos clínicos activos en ARNm se enfoca en vacunas personalizadas contra el cáncer, y el 30% explora terapias para enfermedades poco frecuentes, gripe, VSR y trastornos autoinmunes.
