La familia del actor neozelandés confirmó su muerte a través de un comunicado en redes sociales. En 2023 se le había diagnosticado un linfoma de células T angioinmunoblástico.
El actor neozelandés Sam Neill, conocido por sus actuaciones en Jurassic Park, El Piano y Peaky Blinders, falleció este lunes a los 78 años, según informó su familia en un comunicado publicado en sus redes sociales. Desde su entorno señalaron que su muerte en Sídney fue “repentina e inesperada”.
Neill reveló en 2023 que le habían diagnosticado un linfoma de células T angioinmunoblástico, un tipo poco común de linfoma no Hodgkin. En el comunicado, su familia indicó que el actor “seguía libre de cáncer” cuando murió y no precisó la causa del deceso.
Su carrera abarcó desde el cine de autor hasta los grandes éxitos de taquilla: desde su papel protagónico en Jurassic Park hasta interpretar al esposo de Holly Hunter en El Piano. También alcanzó fama internacional tras la explosión del cine australiano que comenzó a finales de la década de 1970, junto con otras figuras como Paul Hogan, Mel Gibson, Geoffrey Rush, Russell Crowe, Jane Campion, Peter Weir y Gillian Armstrong.
En marzo de 2023, tal como informó LA NACION, el actor reveló que tenía cáncer de sangre en etapa tres, una enfermedad por la que ya recibía tratamiento desde principios del año anterior. Neill había dado la noticia como parte del lanzamiento de su libro ¿Alguna vez te dije esto?
Asimismo, contó que experimentó glándulas inflamadas por primera vez en marzo de 2022, durante una publicidad de Jurassic World: Dominio, película que protagonizó junto a Chris Pratt, Bryce Dallas Howard y Jeff Goldblum. Después de realizarse estudios, se le diagnosticó linfoma de células T angioblastómico. Meses más tarde, volvió a referirse a su enfermedad y declaró: “Estoy preparado para eso [la muerte]. Sé que sucederá, pero realmente no me interesa. Está fuera de mi control”.
El actor, que también interpretó a John Carpenter en Diario de un hombre invisible, explicó que desde que fue diagnosticado su vida cambió para siempre. “Empecé a mirarla y me di cuenta de lo inmensamente agradecido que estoy por gran parte de ella”, afirmó.
Fuente: La Nación
