Una mujer fue detenida en Tigre acusada de captar y trasladar civiles y exintegrantes de fuerzas de seguridad para participar en el conflicto armado entre Ucrania y Rusia. Su pareja permanece prófuga.
La Fiscalía Federal N°1 de Lomas de Zamora, a cargo del fiscal general Sergio Néstor Mola, en conjunto con la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX), liderada por Marcelo Colombo y Alejandra Mángano, solicitó la detención de una mujer investigada por integrar una organización dedicada al reclutamiento de personas para combatir en la guerra entre Ucrania y Rusia. El Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N° 2 de Lomas de Zamora ordenó el allanamiento y la detención.
Según la investigación, la mujer y su pareja serían los encargados de captar de manera engañosa a civiles, entre ellos exmilitares y exintegrantes de fuerzas de seguridad, mediante redes sociales. Ofrecían incorporarse al ejército ucraniano por un período de seis meses a tres años, a cambio de un salario cercano a los 3000 dólares. Las condiciones contractuales no podían ser reveladas por razones de seguridad, y los contratos estaban redactados en ucraniano. Además, instruían a los reclutados sobre cómo mentir en los controles migratorios, indicándoles que dijeran que viajaban por trabajo en construcción.
El operativo fue realizado durante el fin de semana por la Policía Federal Argentina (PFA) en Tigre, provincia de Buenos Aires. La mujer fue detenida, pero su pareja, también acusada, no fue hallada y se encuentra prófuga. Se comprobó que había salido del país hacia Brasil días antes del allanamiento. El juez Luis Armella indagará a la mujer por el delito de trata de personas, mientras se analiza el material incautado.
Inicio de la investigación
La investigación comenzó en marzo de este año, cuando integrantes de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) detectaron inconsistencias en los relatos de cuatro hombres que se encontraban en la zona de preembarque del Aeropuerto Internacional de Ezeiza con destino a Ucrania. Ninguno sabía quién había comprado los pasajes, quién los recibiría en Europa ni qué tareas realizarían. Tampoco tenían pasajes de regreso ni dinero suficiente para la estadía.
Con el avance de la pesquisa, se reconstruyó que los cuatro habían sido reclutados a través de plataformas web para luchar en el conflicto armado, por un salario de unos 3000 dólares, aunque nunca firmaron contrato. Mediante tareas de inteligencia, análisis de comunicaciones y vigilancia, se identificó a los presuntos integrantes de la organización.
Alerta internacional
En abril, los fiscales Colombo y Mángano informaron a la Red Iberoamericana de Fiscales Especializados contra la Trata de Personas y el Tráfico Ilícito de Migrantes (REDTRAM) sobre las maniobras de captación y traslado de argentinos hacia Ucrania. Señalaron que el fenómeno presentaba indicios de organización estructurada y transnacional, con reclutadores locales que seleccionan perfiles, coordinan contingentes y gestionan viajes solo de ida hacia países limítrofes del conflicto.
Los fiscales advirtieron sobre la generación de obligaciones económicas vinculadas al traslado, equipamiento o rescisión contractual, que podrían operar como mecanismo de sujeción y configurar supuestos de servidumbre por deudas o trabajo forzoso. En julio, INTERPOL emitió una notificación morada, a partir de un caso detectado en Bogotá, Colombia, donde se identificó una modalidad similar de reclutamiento de exintegrantes de fuerzas de seguridad mediante ofertas laborales engañosas, con traslado a zonas de conflicto en Europa.
