Un informe científico del Instituto de Salud Socioambiental de la Universidad Nacional de Rosario detectó que en nueve localidades santafesinas con producción agrícola intensiva, las tasas de abortos espontáneos e hipotiroidismo aumentaron más del doble entre 2008 y 2018.
Un estudio científico publicado en la Revista de Salud Pública de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) analizó la relación entre la exposición a plaguicidas y la salud reproductiva y endócrina de mujeres que residen en nueve localidades de la provincia de Santa Fe dedicadas a la agricultura industrial.
La investigación, denominada “Abortos espontáneos e hipotiroidismo en poblaciones rurales argentinas rodeadas de cultivos pulverizados con plaguicidas”, fue realizada por el Instituto de Salud Socioambiental de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). El estudio abarcó un período de diez años (2008-2018) y analizó 6.497 casos en las localidades de Acebal, Arteaga, Chabás, Luis Palacios, San Genaro, Sastre, Timbúes, Villa Eloísa y San Jorge.
Según los datos relevados, en esas localidades se registraron 2.870 embarazos en el período mencionado. De ese total, 2.501 (87 por ciento) culminaron en nacimientos y 369 (13 por ciento) en pérdidas gestacionales. De estas últimas, 285 ocurrieron durante el primer trimestre. El estudio concluyó que la tasa de abortos espontáneos en el primer trimestre aumentó 2,4 veces en los pueblos fumigados entre 2008 y 2018. Además, se detectó que la incidencia de hipotiroidismo en esas mismas localidades aumentó 2,5 veces en el mismo lapso.
Facundo Fernández, coautor del trabajo e integrante del Instituto de Salud Socioambiental de la Facultad de Ciencias Médicas de Rosario, declaró: “Los plaguicidas pueden generar distintos problemas de salud, la afección de distintos aparatos y sistemas de nuestro cuerpo. El estudio confirma el aumento del número de pérdidas de embarazo a lo largo de diez años en estas localidades expuestas a plaguicidas”.
El documento señala que las localidades fueron seleccionadas por su intensa actividad agrícola, ya que hasta el 80 por ciento de su superficie se destina a cultivos pulverizados con químicos. La investigación cita un trabajo de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) que indica que, de 128 ingredientes de plaguicidas agrícolas, 71 tienen impacto en el desarrollo de hipotiroidismo.
El estudio también identificó un aumento del 40 por ciento en la probabilidad de experimentar abortos espontáneos en mujeres con hipotiroidismo en comparación con aquellas sin esa condición.
En cuanto a las recomendaciones, los investigadores llaman a aplicar el “principio precautorio” reconocido en la Ley General del Ambiente, a alejar las fumigaciones terrestres al menos 1.000 metros de las viviendas y a prohibir las pulverizaciones aéreas.
El informe señala que Argentina no cuenta con datos oficiales sobre la cantidad de químicos utilizados. Según información de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el país registra un promedio de 6,3 kilos/litros de plaguicidas por hectárea cultivada, cifra superior a la de Estados Unidos (2,8 kg) y Francia (3,7 kg). El herbicida glifosato es el más utilizado.
La investigación también indica que en Argentina están autorizados 340 ingredientes activos de agroquímicos, de los cuales 120 no cuentan con aprobación en la Unión Europea.
El trabajo fue firmado por Damián Verzeñassi (UNR), Facundo Fernández (UNR), Daniela Madanes (UBA), María Agustina Etchegoyen (UNMDP), Alejandro Vallini (UNR) y Guillermo E. Hough (CIC-Provincia de Buenos Aires).
