Un análisis de la distribución de tierras en Argentina desde el discurso de Sarmiento en Chivilcoy hasta el actual proyecto de ley que permite la compra de tierras por extranjeros.
El 3 de octubre de 1868, Domingo Faustino Sarmiento pronunció un discurso en Chivilcoy, provincia de Buenos Aires, en el que expuso su programa de gobierno basado en la distribución de tierras. En ese discurso, Sarmiento afirmó: «Yo haré uso de esta fiesta, publicando desde aquí mi programa de gobierno; y les digo, pues, a todos los pueblos de la República, que Chivilcoy es el programa de gobierno del presidente Domingo Faustino Sarmiento. Decidles a mis amigos que no se han engañado al elegirme presidente de la República, porque les prometo hacer cien Chivilcoy en los seis años de mi gobierno, con tierra para cada padre de familia y con escuelas para sus hijos. He aquí mi programa, y si el éxito corona mis esfuerzos, Chivilcoy tendrá su parte en ello, por haber sido el pionero que ensayó con mejor espíritu la nueva Ley de Tierras…».
Según datos del INDEC y de organizaciones como Oxfam, la distribución de la propiedad de la tierra en Argentina presenta una alta concentración. El 40% del territorio argentino, aproximadamente 65 millones de hectáreas, está en manos del 0,1% de los propietarios privados. Además, más de 13 millones de hectáreas pertenecen a propietarios extranjeros, superficie equivalente a la provincia de Santa Fe o a la totalidad de Inglaterra.
El proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada, impulsado por el gobierno de Javier Milei, permitiría que las tierras sean propiedad de extranjeros y corporaciones. Según datos oficiales, entre 1988 y 2018 desaparecieron más de 156.000 explotaciones de pequeños productores.
En comparación, en Estados Unidos, el 86% de las granjas son familiares y de pequeña escala, con un promedio de 29 hectáreas por establecimiento. En Argentina, la media por establecimiento agropecuario es de 700 hectáreas. La extensión total de tierras en manos de extranjeros en Estados Unidos es del 2%, mientras que en Argentina es del 5% del territorio.
Históricamente, tras la campaña militar conocida como Campaña del Desierto, liderada por Julio A. Roca, se repartieron 42 millones de hectáreas entre aproximadamente dos mil terratenientes y especuladores financieros. José María Martínez de Hoz, presidente de la Sociedad Rural en ese momento, recibió dos millones y medio de hectáreas.
El artículo original fue publicado en Página 12 y fue escrito por Sergio Wischñevsky.
