Según el informe de Estadísticas Vitales del Ministerio de Salud de la Nación, los nacimientos anuales cayeron de 777.012 en 2014 a 413.135 en 2024. El descenso se registró en todas las provincias, con diferencias regionales.
Entre 2014 y 2024, la cantidad de nacimientos anuales en Argentina se redujo un 46,83%. Así lo indica el informe de Estadísticas Vitales elaborado por la Dirección de Estadísticas e Información de Salud (DEIS) del Ministerio de Salud de la Nación, cuyos datos correspondientes a 2024 fueron publicados en 2026.
En 2014 se registraron 777.012 nacimientos, mientras que en 2024 la cifra fue de 413.135, lo que representa una disminución de 363.877 casos. El promedio diario de nacimientos pasó de 2.128 en 2014 a 1.131 en 2024.
La tasa de natalidad por cada mil habitantes varió según la jurisdicción. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Tierra del Fuego registraron la tasa más baja, con 6,9 nacimientos por cada mil habitantes. En el extremo opuesto se ubicaron Misiones (12,3), Chaco (11,9), Santiago del Estero (10,8) y Formosa (10,7). En todos los distritos se observó una reducción en comparación con una década atrás.
El informe también señala que la brecha entre nacimientos y defunciones se redujo. En 2014, los nacimientos duplicaban a las defunciones (777.012 contra 325.539). En 2024, la diferencia fue de 36.730 casos (413.135 nacimientos frente a 376.405 defunciones). En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la Provincia de Buenos Aires, las muertes superaron a los nacimientos.
Desde la DEIS indicaron que los datos se recopilan a partir de los certificados de nacimiento de los Registros Civiles de todo el país y que el plazo máximo para el envío de la información es el 30 de junio del año siguiente al de inscripción. El organismo atribuyó el descenso a un fenómeno demográfico regional y remitió al informe del Observatorio Demográfico 2025 de la CEPAL, que evidencia tendencias similares en América Latina y el Caribe.
Expertos consultados por Noticias Argentinas coincidieron en que las causas incluyen la postergación de la maternidad, el mayor acceso a métodos anticonceptivos, factores socioeconómicos, cambios culturales y la ampliación de derechos reproductivos. También señalaron que el fenómeno se registró en todos los sectores sociales y que afecta a los sistemas educativos, de salud y previsionales.
La población de 3 a 5 años cayó un 31% en diez años, de 2,3 millones a 1,6 millones. Esto derivó en el cierre de jardines maternales y de servicios de neonatología en clínicas privadas, así como en una menor cantidad de estudiantes de obstetricia.
