En abril de 2026, América Latina y el Caribe produjo 318 millones de barriles de crudo y 21.700 millones de m³ de gas natural. Brasil, México y Venezuela concentraron el 70% de la extracción petrolera, mientras que Argentina y Trinidad Tobago lideraron la producción de gas.
La producción petrolera de América Latina y el Caribe aumentó a 318 millones de barriles (Mbbl) en abril de 2026, un 10% más frente al mismo período del año anterior, según un informe de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (Olacde). El reporte mensual de petróleo y gas natural del organismo indica que la región mantiene el impulso en su sector de hidrocarburos.
Brasil, México y Venezuela lideraron la extracción de petróleo en ese período y concentraron conjuntamente el 70% de la producción regional. La participación en la producción petrolera fue la siguiente: Brasil 42%, México 17%, Venezuela 11%, Guyana 9%, Argentina 8%, Colombia 7%, Ecuador 4% y otros 2%.
El 21% del valor de las exportaciones totales de petróleo de la región tuvo como destino países de América Latina y el Caribe, mientras que la mayor parte se dirigió a mercados extrarregionales, según Olacde. En abril de 2026, el 54% del valor de las importaciones totales de petróleo de la región correspondió al comercio intrarregional; el porcentaje restante provino de mercados fuera de la región.
Para 2026, las reservas probadas de petróleo de la región caerían a 334.000 millones de barriles, una tendencia descendente después de que alcanzaran un máximo de más de 340.000 millones de barriles en 2024, según cifras de Olacde compartidas con Bloomberg Línea. La producción regional se estima en 4.000 millones de barriles para 2026, un nivel superior al registrado entre 2016 y 2024, cuando se mantuvo en alrededor de 3.000 millones de barriles anuales. Con estos niveles de extracción, la duración de las reservas probadas se estima en aproximadamente 87 años.
Esta tendencia marca el punto más bajo en el periodo histórico analizado (2015-2026), de acuerdo a Olacde. El secretario ejecutivo del organismo, Andrés Smitmans, afirmó: “Este declive se explica principalmente por el aumento en el volumen de extracción anual junto con la reducción simultánea de las reservas probadas totales”.
En las materias primas, el petróleo cerró la semana con avances ante la escalada de las tensiones entre Estados Unidos e Irán y las dudas sobre una normalización sostenida de los flujos energéticos a través del estrecho de Ormuz. El WTI para octubre subió 0,2% y cerró en US$91,48 por barril, mientras que el Brent para noviembre avanzó 0,8%, hasta US$96,28. El crudo estadounidense acumuló una ganancia semanal de 9,7%. Los nuevos ataques estadounidenses contra Irán y las represalias de Teherán contra bases de Estados Unidos complicaron los esfuerzos para recuperar el tránsito por Ormuz. Irán también atacó embarcaciones que cruzaban el estrecho después de un período de relativa calma.
En cuanto a la producción de gas natural, Olacde informó que la región alcanzó los 21.700 millones de m³, un aumento interanual del 8,5%. Más del 70% del gas producido en América Latina y el Caribe se consume dentro de la propia región. El 80% de la oferta regional se concentra en cinco países: Argentina 22%, Trinidad y Tobago 22%, Brasil 14%, Bolivia 12% y México 10%.
Para cubrir la demanda que la producción regional no alcanza a satisfacer, los países recurren a compras internacionales. El 65% del gas importado proviene de proveedores extrarregionales, mientras que el 35% restante se compra a países vecinos de América Latina y el Caribe. Según Olade, la integración comercial “sigue siendo desigual”. El informe señala: “Frente a un panorama global de incertidumbre geopolítica, acelerar las interconexiones, la infraestructura transfronteriza y los acuerdos comerciales intrarregionales resulta crucial para consolidar la seguridad energética del continente”.
