El actor envió un video a la presentación de la organización que encabeza Viviam Perrone. Pidió respetar las velocidades máximas y colocó al peatón como prioridad. La actividad se realizó en el Salón Dorado de la Legislatura porteña.
Ricardo Darín participó con un video en la presentación de la Asociación Internacional de Víctimas de Tránsito, realizada en el Salón Dorado de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. En su mensaje, el actor se refirió a la violencia vial y afirmó: “Todos somos peatones”.
Darín sostuvo que antes de conducir, todas las personas caminan por la vía pública. Al subir a vehículos que pesan más de una tonelada, explicó, esa condición queda suspendida por un tiempo y aparece una responsabilidad mayor frente a quien circula sin protección.
El actor pidió respetar las velocidades máximas y advirtió que incumplir esas reglas significa acercarse “a la criminalidad”. La diferencia de peso y potencia entre un automóvil y un cuerpo humano, afirmó, obliga a colocar al peatón como “prioridad número uno” y a pensar en las consecuencias antes de acelerar.
La intervención acompañó el lanzamiento encabezado por Viviam Perrone, referente de Madres del Dolor. Su hijo Kevin Sedano tenía 14 años cuando fue atropellado el 1° de mayo de 2002 en Vicente López. El conductor lo abandonó y el adolescente murió una semana después. Desde entonces, Perrone impulsa reformas legales, campañas de prevención y asistencia para las familias atravesadas por hechos viales.
Perrone reclama que el Congreso retome una reforma penal que contempla mayores sanciones y nuevos agravantes para conductas como manejar alcoholizado, participar en picadas o abandonar a una persona después de atropellarla.
Darín cerró con otra frase vinculada a una tradición de los familiares: “No sumemos más estrellas”. Las estrellas amarillas se pintan o colocan en los lugares donde murió una víctima del tránsito. Funcionan al mismo tiempo como memorial, advertencia y herramienta de concientización: detrás de cada marca hubo una persona y quedó una familia.
El compromiso no es nuevo: en 2013 Darín firmó un petitorio nacional para reformar delitos y penas viales.
La “militancia” de Darín, entonces, no responde a una bandera partidaria. Es una intervención cívica sostenida, ahora amplificada por su popularidad. Su mensaje propone recuperar una identidad que el volante suele borrar: quien hoy conduce una máquina de más de mil kilos, unos minutos después vuelve a cruzar la calle a pie.
