Miles de jóvenes caminaron desde Corrientes hasta la Basílica de Nuestra Señora de Itatí. La llovizna persistente no impidió la realización de la 47ª edición de la peregrinación. Monseñor Adolfo Larregain bendijo a los peregrinos antes de la partida.
La 47ª edición de la Peregrinación Juvenil del NEA a la Basílica de Nuestra Señora de Itatí se llevó a cabo este sábado desde la ciudad de Corrientes hasta la localidad de Itatí, a lo largo de más de 70 kilómetros sobre la Ruta Nacional Nº12.
Desde las primeras horas de la mañana, las diócesis de la región movilizaron a miles de caminantes. Los colectivos trasladaron a los jóvenes hasta el punto de partida tradicional, la ERAGIA, sobre la Ruta Nacional Nº12. Los participantes portaban mochilas, capas de lluvia improvisadas con bolsas plásticas, pilotos y botellas de agua.
Hacia el mediodía, un manto de nubes grises cubrió el cielo de la capital correntina y comenzó una llovizna persistente. Según el relato de los organizadores, la llovizna se detuvo al momento de la salida desde la Arquidiócesis de Corrientes. Monseñor Adolfo Larregain dio la bendición a los peregrinos antes de que iniciaran la marcha.
A lo largo del recorrido, los puestos de apoyo montados por parroquias, movimientos eclesiales, Cruz Roja, Policía de la Provincia de Corrientes y Defensa Civil brindaron asistencia médica, en especial para tratar problemas musculares.
Declaraciones de monseñor Larregain
Previo a la salida, monseñor Adolfo Larregain dialogó con diario época. El prelado sintetizó el compromiso de los fieles bajo la consigna de tres “S”: “Sanar, soñar y servir. Son tres ‘S’ que en estos tiempos además tienen mucho que ver con el día a día y con la vida”.
Al ser consultado sobre la coyuntura nacional, el obispo afirmó: “De esperar, de soñar y de construir el sueño, porque no es lo mismo sueño que ilusión”. Y agregó: “En una Argentina difícil, en tiempos complejos, no hay que perder la capacidad de soñar y de soñar en grande”.
Respecto a las condiciones meteorológicas, Larregain sostuvo: “Están siempre firmes y a su vez es un gran desafío. Gracias a Dios en este momento no está lloviendo. Esperemos que continúe así y que vaya mejorando”.
En relación con la visita pastoral del Papa León XIV prevista para noviembre, el obispo señaló: “Falta poco tiempo, cuando uno quiere acordarse nos llega; este es un buen ensayo, podríamos decir”.
La peregrinación concluyó en la Basílica de Nuestra Señora de Itatí, donde los fieles participaron de las actividades religiosas programadas.
