El fenómeno climático registró un aumento de 3,05 grados en el océano Pacífico, superando el récord anterior de 3,02 grados de 2015, según la NOAA. Se prevé que su pico llegue entre noviembre y diciembre, con impactos en Argentina.
El Niño, el fenómeno climático caracterizado por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial, ya estableció un nuevo récord de temperatura, según datos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA). En el epicentro del Pacífico, se registró un aumento de 3,05 grados, superando los 3,02 grados alcanzados a fines de 2015.
Aunque el pico del fenómeno se prevé para entre noviembre y diciembre, los registros actuales ya marcan un máximo histórico. Este episodio de El Niño se prolongará hasta febrero de 2027, de acuerdo con las proyecciones.
El calentamiento del océano Pacífico podría alcanzar los 4 grados hacia finales de 2026, en comparación con el promedio de temperatura entre 1991 y 2020, según distintas proyecciones. Los científicos señalan que el cambio climático actúa como un «efecto multiplicador» que potencia las consecuencias de El Niño. Si ambos fenómenos se combinan, el 2027 podría ser el año más caluroso registrado.
En Argentina, las proyecciones indican que durante la primavera habrá más precipitaciones en el noroeste, el litoral y el este de Buenos Aires. Las áreas de Entre Ríos, Corrientes y Misiones serán las más afectadas por lluvias acumuladas intensas. Hacia el verano, se esperan lluvias generalizadas en todo el país, y los días nublados podrían moderar las temperaturas máximas.
Las temperaturas extremas asociadas a El Niño pueden provocar problemas de salud, escasez de agua y amenazas para los cultivos y la seguridad alimentaria. Sequías, incendios forestales, tormentas e inundaciones ponen en riesgo cosechas, viviendas y comunidades. Un estudio de la UCA publicado en The Lancet Global Health estimó que, para mitad de siglo, las altas temperaturas podrían causar entre 470.000 y 700.000 muertes prematuras adicionales por año en personas de 39 a 65 años.
En episodios pasados de intensidad similar, como El Niño de 1997-1998, los daños materiales y económicos se estimaron en 6 billones de dólares. La misma investigación alerta sobre pérdidas de productividad anuales de entre 2.400 y 3.680 millones de dólares hacia 2050 debido al aumento de temperaturas.
Según la Organización Meteorológica Mundial, El Niño se caracteriza por «temperaturas inusualmente cálidas de las aguas superficiales de las zonas central y oriental del Pacífico». El fenómeno fue nombrado por marineros y pescadores que notaron una corriente cálida cerca de Navidad. La meteoróloga Cindy Fernández explica que El Niño se produce por un cambio en la circulación atmosférica global desencadenado por el calentamiento atípico del Pacífico ecuatorial, lo que modifica los patrones de lluvias, sequías y masas de aire en distintas regiones del planeta.
