El consorcio mexicano, que aparecía como favorito para quedarse con el tren de cargas, anunció que no participará en el proceso de privatización. La decisión se produce a veinte días de la apertura de sobres.
El Grupo México informó que no continuará en el proceso de licitación para la privatización del Belgrano Cargas. La empresa, propiedad del magnate Germán Larrea, había trabajado durante un año en la elaboración de su oferta y prometía inversiones por 3.000 millones de dólares.
La decisión se conoció a través de un comunicado: “En relación con el proceso de licitación del Belgrano Cargas, Grupo México informa que ha decidido no avanzar en la contienda”, señaló el holding. Según trascendió, la empresa rechazaba el esquema de Open Access, que obliga a permitir la circulación de otros operadores por las vías.
El retiro se produce veinte días antes de la apertura de sobres y sorprendió al sector. En el último año, el grupo había contratado estudios de abogados en Buenos Aires para analizar los pliegos y mantenía negociaciones informales con el Gobierno. La decisión implica una pérdida de cientos de miles de dólares.
Fuentes del sector recordaron que en la licitación de AySA también se retiró a último momento la brasileña Aguas de San Pablo, que aparecía como favorita. Estos casos generaron sospechas sobre posibles presiones del Gobierno a grandes empresas para que no compitan en negocios donde son amplios favoritos. “Si los mexicanos se presentaban ganaban, como los brasileños en AySA”, resumieron las fuentes.
Hasta la semana pasada, en las discusiones en el Congreso por la licitación, se daba por hecho que el ganador sería el Grupo México. “Todavía no se lanzó la licitación pero el gobierno ya sabe que la van a ganar los mexicanos”, había dicho un legislador opositor.
El Grupo México aparecía en febrero pasado como el candidato seguro para quedarse con el Belgrano Cargas, el tren de cargas más importante de la Argentina.
