El Gobierno de Río Negro, junto a Mendoza y Corrientes, presentó un proyecto piloto ante el Consejo Federal de Inversiones para fortalecer la producción de frutos secos mediante asistencia técnica, capacitación y financiamiento.
El Gobierno de Río Negro, junto a Mendoza y Corrientes, presentó un proyecto piloto ante el Consejo Federal de Inversiones (CFI) para fortalecer la producción de frutos secos mediante asistencia técnica, capacitación y financiamiento. La iniciativa fue expuesta durante un encuentro que reunió a representantes de 17 provincias, organismos nacionales y referentes del sector privado.
En representación de Río Negro participaron los secretarios de Agricultura, Lucio Reinoso, y de Fruticultura, Facundo Fernández, del Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo.
El proyecto se enmarca en el Programa Federal de Frutos Secos, que busca fortalecer una actividad con potencial para diversificar las economías regionales, aunque requiere inversiones iniciales significativas y una planificación de largo plazo.
Tecnología, logística y financiamiento
El diagnóstico elaborado por el CFI identificó diferentes limitantes que condicionan el crecimiento de la actividad. Entre ellas figuran las diferencias en el acceso a tecnología, la necesidad de mejorar la integración comercial y las dificultades logísticas que afectan la competitividad de los productores.
En el caso de las avellanas, también se señaló la dependencia de una única empresa exportadora, un factor que plantea desafíos para ampliar las alternativas de comercialización. A esto se suman los riesgos productivos asociados a las heladas tardías, que pueden ocasionar pérdidas y afectar los resultados de las explotaciones.
Frente a este escenario, el proyecto piloto contempla capacitaciones, asistencia técnica en los establecimientos, diagnósticos productivos y la elaboración de planes de mejora para cada explotación.
El objetivo es identificar las necesidades específicas de los productores y establecer medidas que permitan mejorar el desempeño de los cultivos.
Además, se prevé formular proyectos de inversión que puedan acceder a líneas de crédito del CFI u otras fuentes de financiamiento, de acuerdo con las características y posibilidades de cada establecimiento.
Un programa federal
El potencial de crecimiento también se refleja en los números nacionales. Según el relevamiento del CFI, la superficie destinada a frutos secos aumentó un 66,3% respecto de 2016 y alcanzó las 38.493 hectáreas distribuidas en 17 provincias.
Para acompañar esa expansión, el Plan Estratégico Federal de Frutos Secos establece cinco ejes de trabajo: información sectorial; innovación y producción sostenible; capacitación y asistencia técnica; financiamiento; y acceso a mercados.
La participación de Río Negro en la etapa piloto busca llevar esas líneas de acción a proyectos concretos en sus principales zonas productivas. El desafío será convertir el potencial de sus valles y la experiencia acumulada en cultivos como el nogal y el avellano en nuevas inversiones, mejoras de productividad y mayores oportunidades de comercialización.
Por ese motivo, la provincia apuesta a consolidar una actividad que combina diversificación productiva y perspectivas de crecimiento, pero cuyo desarrollo depende de mejorar el acceso al capital, la tecnología y los mercados.
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