Los títulos ajustados por inflación (CER) y los duales de mayor plazo subieron hasta 4,3% el miércoles, con un volumen negociado que superó los $3 billones, frente a un promedio cercano a $1 billón. Una consultora estimó que el sector público habría inyectado cerca de $2 billones en el mercado secundario.
Los bonos en pesos registraron un rebote durante la jornada del miércoles 4 de noviembre, con subas de hasta 4,3% en los títulos ajustados por inflación (CER) y en los duales de mayor plazo. El volumen negociado en renta fija en pesos superó los $3 billones, frente a un promedio habitual cercano a $1 billón, y casi dos tercios de las operaciones se concentraron en bonos duales que combinan ajustes vinculados al CER y a la tasa TAMAR.
Las compras se intensificaron después del cierre del mercado cambiario y se concentraron principalmente en los instrumentos de mayor duración, que habían registrado las correcciones más importantes en las ruedas previas. La mayor demanda provocó una recuperación de las cotizaciones y una caída de los rendimientos. Un bono dual con vencimiento a mediados de 2030, que previamente ofrecía una tasa equivalente a TAMAR más 11,1%, pasó a rendir aproximadamente TAMAR más 10%.
La consultora 1816 publicó un informe el jueves 5 de noviembre en el que analizó el volumen negociado y el comportamiento de las tasas. En su reporte semanal, la firma señaló que “el equipo económico dio ayer una señal bastante más dovish inyectando cerca de $2,0 billones en bonos Duales y CER”, a partir de la diferencia entre los montos habitualmente negociados en el mercado secundario y los registrados durante la última rueda.
El análisis puso especial atención en los bonos duales con vencimientos en 2029 y 2030, que llegaron a ofrecer rendimientos superiores a TAMAR más 11% nominal anual antes de la recuperación. Según 1816, “solamente entre Duales 2029 y 2030 se negociaron $1,9 billones en BYMA PPT T+1”, frente a menos de $0,1 billones promedio por jornada durante las tres ruedas anteriores. El informe también identificó volúmenes elevados en los bonos CER TZX28 y TZXS8, por lo que estimó que el monto total de las compras atribuidas al sector público podría haberse acercado a los $2 billones.
La consultora consideró que, aunque no hubo anuncios oficiales, la dinámica de las operaciones es consistente con una intervención mediante compras de títulos en el mercado secundario. En particular, sostuvo que el Gobierno buscó llevar los rendimientos de los bonos duales más largos hacia TAMAR más 10%, un nivel más favorable para las próximas colocaciones del Tesoro. “Es pronto para entender hasta dónde llegará la inyección de Pesos”, advirtió 1816, que también planteó interrogantes sobre sus eventuales consecuencias en el mercado cambiario.
El repunte de los bonos se produjo en un contexto en el que el Tesoro necesita mejorar las condiciones de refinanciamiento de su deuda en moneda local. Durante noviembre, el Ministerio de Economía deberá afrontar vencimientos por aproximadamente $40 billones, aunque una parte de ese monto podría reducirse mediante operaciones de canje y conversiones de títulos entre organismos públicos y con inversores privados.
El objetivo oficial sería conseguir una mayor demanda de instrumentos de mediano y largo plazo sin convalidar rendimientos tan elevados como los registrados antes de la última recuperación. Desde 1816 destacaron que la intervención habría estado motivada por el interés del Gobierno de evitar que los duales más largos continuaran operando por encima de TAMAR más 10% en la antesala de la subasta del próximo miércoles. Uno de los duales más demandados en el último período es el TMVE8, dual dólar Linked/TAMAR que ofrece cobertura cambiaria prácticamente gratuita a 2028. Sin embargo, este bono en pesos no protegería en caso de que haya un salto en el mercado paralelo.
La recuperación de los bonos también tuvo consecuencias sobre la liquidez del mercado financiero. Las compras atribuidas al sector público habrían implicado una inyección cercana a $2 billones, que comenzó a reflejarse en las tasas de interés de corto plazo. La caución llegó a superar el 30% TNA y finalizó cerca de 22% al cierre de la rueda. La consultora señaló que será un factor a monitorear en la jornada, probablemente normalizándose si se trata de un episodio singular.
En paralelo, 1816 indicó que el Gobierno viene mostrando interés por limitar la volatilidad del tipo de cambio. En ese sentido, destacó que el Banco Central estuvo ausente del mercado libre de cambios en cinco de las últimas ocho ruedas, una situación inédita en lo que va de 2026. También identificó un aumento de las operaciones en instrumentos dólar linked y del interés abierto en futuros de dólar, señales de una mayor demanda de cobertura cambiaria.
La licitación del Tesoro está pautada para el próximo miércoles 11 de noviembre. El llamado, con la comunicación del menú de títulos que se ofrecerá, estaba previsto para el próximo lunes, pero al haberse convertido en feriado por la visita del Papa es posible que se anticipe para esta semana. La subasta será la primera de noviembre.
