Los jueces Graciela Montesi y Abel Sánchez Torres, presidenta y vicepresidente de la Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba, fueron imputados por abuso de autoridad y otros delitos en causas vinculadas a una investigación por evasión fiscal millonaria.
Los fiscales Pablo Turano y Maximiliano Hairabedián, del Ministerio Público Fiscal de la Nación, imputaron a Graciela Montesi y Abel Sánchez Torres, máximas autoridades de la Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba, por presunto abuso de autoridad, incumplimiento de deberes de funcionario público, falsedad ideológica y coacción.
Según la requisitoria de los fiscales al juez Alejandro Sánchez Freytes, Montesi y Sánchez Torres habrían realizado maniobras en dos causas vinculadas al caso «Bunge», donde se investigan evasiones millonarias, con el objetivo de favorecer a los imputados y lograr la falta de mérito. Los fiscales señalaron que los jueces «habrían acordado manipular la integración del Tribunal en violación a lo establecido en la ley y reglamento».
El caso «Bunge» tiene dos causas: una denominada «Padilla» que se tramitaba en la sala A de la Cámara Federal de Apelaciones; y la causa «Humanes», en la sala B. Ambas salas tenían una vacante, situación que habrían utilizado los camaristas para operar en conjunto.
Según la acusación, Montesi habría retenido sin justificación las actuaciones de la causa «Padilla» hasta que el turno de subrogar fuera de Sánchez Torres. Una vez integrada la sala con él como tercer miembro, este emitió su voto a favor de la falta de mérito para el imputado Raúl E. Padilla en un minuto, según el registro horario de la causa.
Además, los fiscales le imputan a Sánchez Torres lesiones graves calificadas por mediar violencia de género contra una secretaria que se negó a firmar un certificado para lograr la integración de una de las salas de la Cámara que lo dejara en mayoría.
En la requisitoria del Ministerio Público Fiscal también se consigna que Sánchez Torres y Montesi son pareja, un dato que en la Justicia Federal cordobesa era conocido. «Se advierte una maniobra coordinada en ambas causas que integraban el caso ‘Bunge’, que evidenciaba el acuerdo y voluntad de los jueces Sánchez Torres y Montesi de intervenir juntos en el caso en contra de lo que correspondía», escribieron los fiscales.
Finalmente, el esquema no habría logrado su objetivo en la causa «Humanes», donde el expresidente del directorio de Bunge, Plácido Humanes, fue procesado con el voto en disidencia del camarista ahora imputado.
