Desde la UTEP advierten sobre posibles efectos en el consumo local y los niveles de pobreza tras la medida nacional que afectaría a miles de beneficiarios en la provincia.
La secretaria gremial de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP), Johanna Duarte, se refirió a la decisión del Gobierno nacional de dar de baja una serie de programas sociales, una medida que, según indicó, alcanzaría a más de 900 mil personas en todo el país y tendría un impacto significativo en la provincia del Chaco.
Duarte precisó que en el territorio chaqueño se estima que alrededor de 42.600 personas dejarían de percibir el programa «Volver al Trabajo», lo que implicaría una reducción mensual cercana a los 3.600 millones de pesos en el consumo local. «Ese dinero se gasta en el barrio: en la verdulería, en el almacén, en la garrafa. Es un ingreso que dinamiza las economías populares», sostuvo la dirigente en declaraciones a CIUDAD TV.
Explicó que estos programas surgieron en el marco de la Ley de Emergencia Social como un complemento para trabajadores informales, y que el impacto de su reducción sería particularmente fuerte en provincias con altos niveles de informalidad laboral, como Chaco. Según un relevamiento citado por la UTEP, la medida podría generar una caída del consumo de alrededor del 6% en la provincia y un incremento en los índices de pobreza.
La dirigente también señaló que muchos beneficiarios cumplen tareas en unidades productivas, agricultura familiar, reciclado o espacios comunitarios. «Son trabajos reales que sostienen comedores, merenderos y redes de contención en los barrios», indicó.
En cuanto al panorama social, Duarte mencionó que la situación podría volverse más compleja. «Si no hay respuestas para los sectores más vulnerables, es muy difícil sostener la paz social. La situación es crítica», concluyó.
