El sistema universitario nacional se verá afectado por una nueva medida de fuerza de una semana. Los gremios docentes exigen una recomposición salarial y el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
El sistema universitario nacional se verá afectado por una nueva medida de fuerza de una semana. Los gremios docentes exigen una recomposición salarial y el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
La Conadu Histórica (CONADUH) convocó a la cuarta semana de paro nacional del 13 al 18 de abril, que afectará a todas las casas de altos estudios del país. La medida busca denunciar lo que los trabajadores consideran una «asfixia» presupuestaria por parte del Gobierno nacional, que acumula más de 172 días de incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
Para Antonio Rosselló, economista y docente de la UBA, la situación actual superó el plano de la discusión paritaria para convertirse en una disputa legal de fondo. Según el investigador, el Poder Ejecutivo ignora tanto lo votado por el Congreso como los fallos de la Justicia Federal que ordenan la aplicación inmediata de la ley de financiamiento.
Rosselló dio cuenta de una brecha entre los ingresos docentes y el costo de vida. El economista detalló que hoy un docente con 10 años de antigüedad percibe alrededor de $250.000, una cifra que lo sitúa por debajo de la canasta básica. Incluso en los casos de máxima dedicación (50 horas semanales), los salarios llegan a $1.250.000, mientras que la línea de pobreza para este mes se proyecta por encima de los $1.400.000.
Impacto en el sistema educativo
La crisis, según los referentes gremiales, está provocando una desarticulación del sistema científico y educativo. «Estamos destruyendo la educación, estamos destruyendo el ascenso social individual y la realización colectiva, porque se destruye la ciencia, se destruye la tecnología, se destruye el conocimiento», advirtió Rosselló.
Según informes gremiales, los docentes universitarios acumulan 16 meses consecutivos de pérdida salarial, lo que los sitúa en los niveles más bajos de las últimas décadas. Desde noviembre de 2023, el salario real cayó entre un 33% y un 36%. Esta situación forzó a muchos profesionales a recurrir al pluriempleo para cubrir sus necesidades básicas.
Los reclamos centrales
La exigencia gremial es una recomposición salarial del 51% para recuperar el poder de compra perdido desde diciembre de 2023. Asimismo, los sindicatos denuncian que el Ejecutivo incurrió en una «situación de completa ilegalidad» al acumular más de 172 días de incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. Esta norma fue ratificada por el Congreso tras un veto presidencial y obliga al Estado a actualizar los salarios y gastos de funcionamiento según la inflación.
Frente al reclamo, el gobierno dictó un aumento unilateral del 6,7% fraccionado (2,5% en enero, 2,2% en febrero y 2% en marzo), cifras que se encuentran sistemáticamente por debajo del IPC mensual. La propuesta oficial en el Congreso busca modificar la ley vigente para ofrecer un incremento del 12% hasta septiembre. Los docentes rechazaron esta propuesta.
El plan de lucha desplegado por los docentes no terminará con el paro de la semana próxima. Durante las jornadas de protesta, las autoridades gremiales instaron a poner fecha para una nueva marcha nacional universitaria a principios de mayo, con el fin de masificar el reclamo en todo el país.
