El hashtag #Cerramos se viraliza como reflejo de la delicada situación del sector, que registra cierres y adaptaciones ante la baja en ventas y la competencia de importaciones.
Vestidos de fiesta, remeras básicas o ropa para niños. La industria textil atraviesa una crisis que se manifiesta en publicaciones agrupadas bajo el hashtag #Cerramos, donde marcas anuncian cierres definitivos, remates o su transición a la virtualidad para sobrellevar la situación económica.
«Llegó diciembre 2025, las marcas con las que trabajábamos pasaron a importar y no tuvimos más opción que cerrar nuestra fábrica», comunicó la firma Dfac, de la empresa textil TN Platex, a sus seguidores en Instagram. Como última acción, realizaron descuentos agresivos en su tienda online para liquidar stock.
Frente a este escenario, han surgido iniciativas como «Cerramos», una convocatoria gratuita para que marcas, diseñadores y emprendedores que estén por cerrar puedan liquidar sus productos. La actividad se realizará en el espacio La Factory by Ona Sáenz de Martínez del 1° al 25 de mayo. «Estamos recibiendo una cantidad enorme de mensajes, más o menos 50 por día», comentó Sebastián Guajardo, director de contenidos de Ona Sáenz.
Según el último reporte del Índice de producción industrial manufacturero del Indec, a febrero de este año la fabricación de productos textiles registró una caída interanual del 33,2%. La producción de tejidos y acabado de textiles cayó un 47,0%. El informe señala que «la mayor competencia de productos importados» incide en estos resultados.
La crisis afecta a todo el sector, incluyendo a diseñadores de alta costura. Francisco Ayala, diseñador y presidente de la Cámara Argentina de la Moda, aseguró que «muchos talleres están dejando de funcionar», con la consecuente pérdida de puestos de trabajo especializados. También destacó el impacto en la identidad nacional de una industria que es referente en Latinoamérica.
