El decano Walter Morales destacó los avances en la cooperación con la Universidad de Caxias do Sul, incluyendo proyectos de doble titulación y ‘aulas espejo’, mientras analizó la situación presupuestaria de las universidades públicas.
Walter Morales, decano de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) Facultad Regional Resistencia, analizó el reciente intercambio académico con la Universidad de Caxias do Sul (UCS) en Brasil. Comentó que la UTN mantiene un vínculo con esta institución brasileña desde hace aproximadamente una década, el cual nació a través de gestiones del Centro Paz de la facultad.
El objetivo del último viaje fue fortalecer líneas de trabajo en intercambio de docentes y alumnos, así como avanzar en ideas de doble titulación. «Es una Universidad realmente para festejarla porque las instalaciones, la apertura de la gente es para destacarla, es increíble. Nos recibieron muy bien y trabajamos tres días intensos con muchas cosas por hacer más adelante», resaltó Morales.
De manera específica, mencionó la implementación de «aulas espejo» (COIL), una metodología que permite la interacción académica virtual entre ambos países sin los altos costos de traslado. Anunció que para el segundo cuatrimestre está prevista la participación de la UCS con exposiciones magistrales en el Congreso de Ingeniería en Sistemas de Información en Resistencia, que convoca a especialistas de toda la Argentina.
Morales destacó que la UCS es una universidad «comunitaria», privada pero sin fines de lucro, donde los fondos se reinvierten en la institución y gran parte de su financiamiento proviene de servicios tecnológicos brindados a empresas locales.
Situación presupuestaria de las universidades públicas
En otro orden, el decano describió la situación de la universidad pública argentina como «muy precaria» y crítica debido al desfinanciamiento y la falta de aplicación de la ley de financiamiento universitario. Explicó que el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) convocó a jornadas de visibilización para denunciar la falta de recomposición salarial y el recorte en gastos de funcionamiento, bajo la campaña «La Universidad No se Apaga».
En ese contexto, Morales enfatizó que la universidad pública es un «faro» para la región y el mundo, y que el desfinanciamiento actual amenaza con afectar a una institución cuyos profesionales son reconocidos internacionalmente.
