El Ministerio Público Fiscal solicitó que se reactive el proceso penal y se lleve a juicio oral al músico, tras nuevos peritajes sobre su salud mental. El tribunal deberá ahora definir si se cumplen las condiciones para el debate.
La situación judicial de Cristian «Pity» Álvarez podría dar un giro tras la solicitud formal de la fiscalía para reactivar el proceso penal en su contra. Los fiscales Sandro Abraldes y Micaela Sagretti pidieron al Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 29 que el exlíder de Viejas Locas e Intoxicados enfrente un juicio oral por el homicidio de Cristian Maximiliano Díaz, ocurrido en julio de 2018 en el barrio porteño de Villa Lugano.
En su planteo, los representantes del Ministerio Público Fiscal argumentan que las condiciones que motivaron la suspensión del juicio, basadas en informes médicos que indicaban que el músico no estaba en condiciones de afrontar el proceso, ya no se mantendrían vigentes. Según los nuevos peritajes, Álvarez habría experimentado una evolución favorable en su estado de salud mental que le permitiría comprender las acusaciones y participar en su defensa, aunque continúe bajo tratamiento.
El hecho bajo investigación se remonta a la madrugada del 12 de julio de 2018, frente a la Torre 12 del barrio Samoré. Según la causa, Álvarez habría disparado en cuatro oportunidades contra Díaz tras una discusión, para luego deshacerse del arma y escapar del lugar. Horas más tarde, el músico se entregó a las autoridades.
El fiscalía también remarcó en su dictamen la importancia de garantizar el derecho de las víctimas a obtener una respuesta judicial, considerando necesario el avance hacia el juicio oral tanto para la familia de Díaz como para el interés general de la sociedad. La querella que representa a la familia de la víctima ha insistido en la necesidad de que el proceso llegue a una instancia de definición.
Ahora, será el tribunal el encargado de evaluar los informes médicos recientes y determinar si corresponde fijar una fecha para el inicio del juicio oral. Esta decisión será clave para definir el futuro de una causa que lleva años sin avances concretos.
