Con el antecedente de eventos extremos y suelos comprometidos por lluvias recientes, las provincias de la Cuenca del Plata coordinan acciones para anticipar potenciales pérdidas productivas.
Las provincias de la Cuenca del Plata, incluyendo Chaco, iniciaron una serie de reuniones para coordinar acciones frente a un posible fenómeno de El Niño en 2026. El primer encuentro se realizó en Santa Fe, organizado por la Agencia Federal de Emergencias (AFE), con la participación de funcionarios de Santa Fe, Buenos Aires, Entre Ríos, Corrientes, Chaco y Misiones, junto a representantes del Gobierno nacional.
El objetivo fue revisar antecedentes, evaluar escenarios y alinear protocolos antes de que el clima imponga condiciones. En la reunión, el secretario de Protección Civil y Gestión de Riesgos de Santa Fe, Marcos Escajadillo, señaló: “Tenemos que prepararnos, aunque todavía no sabemos cuál será su intensidad”. La provincia ya activó un pedido a municipios y comunas para actualizar sus planes de contingencia, considerando que los impactos más concretos se gestionan a escala local.
Desde la AFE, el director ejecutivo Santiago Hardie explicó: “Estamos ante un proceso en formación. Probablemente en primavera tengamos mayor claridad”. Advirtió que las condiciones actuales ya son delicadas, con precipitaciones intensas acumuladas y suelos saturados, lo que reduce la capacidad de absorción ante nuevos eventos. “Necesitamos un invierno con menores lluvias para que, si el fenómeno se consolida hacia agosto o septiembre, no encuentre condiciones tan críticas”, agregó.
La hoja de ruta del encuentro apunta a trabajar sobre distintos escenarios, desde eventos moderados hasta situaciones extremas. La próxima reunión está prevista tentativamente para junio en Corrientes, con un perfil más operativo para relevar recursos disponibles, evaluar capacidad de respuesta ante evacuaciones y dimensionar riesgos sobre infraestructura y producción.
