La administradora Alicia Azula destacó la puesta en marcha de un depósito fiscal único en el NEA, como parte del proceso de reactivación del puerto chaqueño.
La administradora del Puerto de Barranqueras, Alicia Azula, anunció la inminente inauguración de un nuevo depósito fiscal, considerado una infraestructura clave para la reactivación de la terminal portuaria y la atracción de inversiones en la región.
En declaraciones a CIUDAD TV, Azula señaló que uno de los principales objetivos de su gestión fue reposicionar al puerto en el radar de exportadores, importadores y despachantes de aduana. “Había una mirada de puerto cerrado o muerto, y hoy estamos logrando que todas las semanas haya operaciones de importación y exportación”, afirmó.
El depósito fiscal, único en el nordeste argentino, permitirá almacenar mercadería tanto a cielo abierto como bajo techo, facilitando operaciones logísticas más complejas. Azula destacó la cercanía con el aeropuerto internacional, a solo siete kilómetros, lo que posibilita cargas en tránsito con distribución a todo el NEA.
La funcionaria también subrayó el potencial del puerto en el comercio regional, especialmente en la articulación entre Paraguay y Chile. Mencionó la demanda de 500.000 toneladas de cal desde Santiago del Estero hacia Paraguay, operación que podría volverse rentable combinando transporte ferroviario y fluvial.
No obstante, advirtió que el principal obstáculo sigue siendo la falta de dragado en el riacho Barranqueras. “Necesitamos financiamiento para intervenir los seis kilómetros pendientes, porque hay una enorme capacidad de carga esperando ese servicio”, indicó.
Entre las mejoras realizadas, Azula detalló la incorporación de autoelevadores, renovación del sistema de iluminación, instalación de videovigilancia y refuerzo de controles de acceso. Además, se avanzó en la adecuación normativa para habilitar el depósito fiscal, en coordinación con Aduana, Prefectura y Senasa.
“La confianza del sector privado se construyó con eficiencia y compromiso. Un puerto eficiente es aquel donde la carga llega y se va sin demoras”, sostuvo. Destacó casos de empresas como Bonzi y Difamá, que comenzaron a operar en el puerto, así como el crecimiento de clientes habituales.
Azula valoró también el impacto de obras de infraestructura vial, como la renovación de la avenida Soberanía Nacional, que mejorará la conexión del puerto con las rutas 11 y 16 sin afectar el tránsito urbano.
Finalmente, vinculó la reactivación portuaria con cambios en la política económica nacional y planteó tres ejes clave: el dragado, la reactivación del Belgrano Cargas y la modificación de la ley de cabotaje. “Todos los días avanzamos un poco. Lo importante es sostener este proceso y seguir generando condiciones para que más empresas elijan operar desde Barranqueras”, concluyó.
