Un fallo de la Cámara en lo Contencioso Administrativo de la Ciudad de Buenos Aires obliga a los conductores de plataformas digitales a cumplir los mismos requisitos que taxis y remises, incluyendo licencias profesionales y seguros especiales.
La Sala II de la Cámara en lo Contencioso Administrativo, Tributario y de Relaciones de Consumo de la Ciudad de Buenos Aires resolvió equiparar las obligaciones de las aplicaciones de transporte como Uber, Cabify y DiDi con las de taxis y remises. La medida, que responde a un reclamo del Sindicato de Peones de Taxis, establece que las plataformas digitales no pueden operar al margen de los controles y exigencias del sector.
En la práctica, los conductores de estas apps deberán tramitar una licencia profesional y contar con seguros específicos para transporte de pasajeros, cobertura para pasajeros y conductor, y responsabilidad civil. Además, deberán cumplir con habilitaciones similares a las de taxis y remises, y adecuarse a futuras regulaciones que dicte la Ciudad.
Los jueces Mariana Díaz, Fernando Enrique Juan Lima y Marcelo López Alfonsín argumentaron que las aplicaciones forman parte de un “servicio global de transporte” y no solo de una plataforma tecnológica, citando antecedentes del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. El fallo también criticó al Gobierno porteño por permitir una “apariencia de regularidad” al no aplicar controles efectivos, pese a calificar a Uber como servicio clandestino.
Entre otras disposiciones, la Justicia ordenó iniciar procedimientos para cobrar impuestos locales a las empresas y realizar campañas de difusión sobre riesgos de seguros o licencias. Mientras persista la diferencia regulatoria, el Gobierno porteño no podrá cobrar a los taxistas ciertos aranceles administrativos.
