El magistrado federal de La Plata pidió conocer la situación del organismo clave para la identificación de víctimas de la dictadura, mientras avanza una medida cautelar impulsada por otro juez.
El juez federal de La Plata, Ernesto Kreplak, solicitó informes sobre el estado actual del Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG), organismo encargado de realizar análisis de ADN para localizar a bebés apropiados durante la última dictadura militar. La medida se produce luego de que la directora técnica del BNDG, Mariana Herrera Piñero, advirtiera en tribunales sobre dificultades operativas que podrían afectar la continuidad de las tomas de muestras.
En su pedido, Kreplak requirió a Herrera Piñero que informe sobre la custodia y conservación de las aproximadamente 32.000 muestras almacenadas, según estimaciones de Abuelas de Plaza de Mayo. Estas muestras están vinculadas en su mayoría a crímenes de lesa humanidad e incluyen tanto material de familiares que buscan a niños y niñas robados como de personas con sospechas de ser hijos de desaparecidos.
El juzgado a cargo de Kreplak tramita varias causas en las que se dispuso la realización de cotejos de ADN, por lo que también pidió conocer el estado de esos procedimientos, especialmente ante las demoras o imposibilidades de desplazamiento para la toma de muestras señaladas por la directora técnica.
La intervención de Kreplak se dio tras una presentación de la Unidad Especializada para Casos de Apropiación de Niños durante el Terrorismo de Estado (UFICANTE), a cargo del fiscal Pablo Parenti, y de la Unidad de Asistencia para Causas de Violaciones de Derechos Humanos de La Plata.
Paralelamente, el juez federal Alejo Ramos Padilla dictó una medida cautelar interina en la que intimó al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, a garantizar el funcionamiento del BNDG en un plazo de cinco días, explicando el interés público comprometido. También instó al ministro Juan Bautista Mahiques a pronunciarse sobre la responsabilidad del Estado nacional ante una posible afectación del servicio de justicia.
Ramos Padilla destacó que el BNDG es un “organismo técnico esencial e irremplazable” para el esclarecimiento de crímenes de lesa humanidad, y advirtió que una interrupción de sus funciones podría comprometer pruebas judiciales irrepetibles en procesos en trámite.
El BNDG fue creado en 1987 por el entonces presidente Raúl Alfonsín a pedido de Abuelas de Plaza de Mayo, y ha sido clave en la identificación de gran parte de los 140 nietos y nietas que recuperaron su identidad.
