La Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) advirtió que el sistema de transporte en Argentina enfrenta una crisis profunda, mientras el Gobierno nacional adjudicó la concesión de más de 1.800 kilómetros de rutas nacionales a empresas privadas.
La Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) señaló que el sistema de transporte en Argentina atraviesa una crisis profunda, atribuida a las políticas implementadas por el gobierno nacional. Según la organización, la desregulación, la paralización de la obra pública y la ausencia de una política integral, sumadas al impacto internacional en el precio del combustible por la guerra en Medio Oriente, han generado un deterioro significativo para los trabajadores y para la competitividad económica del país.
La CATT sostuvo que el aumento de los costos logísticos y del precio de los servicios afecta a quienes utilizan el transporte, quienes enfrentan tarifas más altas y una calidad de vida reducida. “El transporte es un complemento necesario de la actividad industrial y productiva. La actividad económica, medida en números fríos, está al servicio de intereses que son ajenos a los de la mayoría. No hay país posible si están rotas sus vías de conectividad, si el mercado interno se destruye en nombre de un falso crecimiento, si el comercio exterior es manejado por el capital extranjero”, afirmaron.
En paralelo, el Gobierno nacional avanza con la concesión de rutas nacionales. El 15 de mayo se formalizó la adjudicación de dos segmentos estratégicos de la Red Federal de Concesiones viales, correspondientes a los corredores Sur-Atlántico-Acceso Sur y Pampa, que suman más de 1.800 kilómetros. La medida busca transformar el modelo de gestión vigente mediante la supresión de subsidios y la promoción de aportes privados.
El ministro de Economía, Luis Caputo, declaró en sus redes sociales: “Firmamos la resolución de adjudicación de los tramos que integran la Etapa II-A de la Red Federal de Concesiones. El Tramo Pampa comprende la RN 5 hasta su empalme con la RN 35, mientras que el Tramo Sur-Atlántico-Acceso Sur incluye las autopistas Ezeiza-Cañuelas, Riccheri y Jorge Newbery, y las RN 3, 205 y 226. Son más de 1.800 km de rutas nacionales que pasarán a operar bajo un esquema sin subsidios, con inversión 100 % privada y mejores estándares de servicio para los argentinos”.
Para el Tramo Sur-Atlántico-Acceso Sur, la concesión fue otorgada al consorcio integrado por CONCRET NOR SA, MARCALBA SA, POSE SA y COARCO SA, con una tarifa de peaje propuesta de 997 pesos sin IVA. Este tramo incluye autopistas y rutas de alto flujo en la provincia de Buenos Aires. En el Tramo Pampa, la adjudicación correspondió a CONSTRUCCIONES ELECTROMECÁNICAS DEL OESTE SA, con una tarifa de peaje de 2.355,37 pesos sin IVA y un plazo de concesión de veinte años, abarcando la RN 5 hasta la intersección con la RN 35.
Ambos acuerdos estipulan que la inversión en modernización, mantenimiento y optimización de los servicios será responsabilidad exclusiva de las empresas concesionarias, sin financiamiento estatal. Caputo también proyectó que estas concesiones impulsarán el sector constructor, afectado por la paralización de la obra pública, y mencionó que se iniciará el proceso de licitación para otros 12.000 kilómetros de rutas nacionales, así como la transferencia de rutas a provincias con financiamiento propio o de organismos internacionales.
