La administradora del Puerto de Barranqueras, Alicia Azula, admitió que aceptaría una candidatura si existe un pedido político y respaldo local. También cuestionó la gestión municipal de Roberto Benítez y aseguró que ve una ciudad “abandonada y muy sucia”.
La administradora del Puerto de Barranqueras, Alicia Azula, reconoció públicamente que le gustaría volver a conducir la Municipalidad de Barranqueras y admitió que aceptaría una candidatura en caso de que exista un acuerdo político de cara a las elecciones de 2027.
En declaraciones a CIUDAD TV, la histórica dirigente radical sostuvo que volver a la intendencia sería un orgullo y dejó abierta la puerta a un eventual regreso al municipio que gobernó durante 17 años.
“Por supuesto que sí. No hay nada más satisfactorio y un orgullo de poder ser intendente y que tu comunidad te respalde en una gestión”, afirmó al ser consultada sobre la posibilidad de competir nuevamente.
Azula aclaró que no se trata de una aspiración personal cerrada, aunque admitió que suele aceptar los desafíos políticos cuando considera que puede aportar. “Soy una persona que no sabe decir que no”, reconoció entre risas, al tiempo que agregó: “Si llega el llamado, no voy a decir que no”.
“Barranqueras puede acompañar la reelección de Zdero”
La funcionaria provincial aseguró que el armado político del oficialismo provincial comenzará a discutirse con miras a 2027 y consideró que Barranqueras puede cumplir un rol importante para acompañar un eventual proyecto reeleccionista del gobernador Leandro Zdero.
“Seguramente nos vamos a sentar a analizar localidad por localidad y desde Barranqueras podemos acompañar para la reelección de Leandro Zdero”, expresó.
De todos modos, Azula sostuvo que no pretende imponer una candidatura propia y dijo que acompañaría una eventual renovación dirigencial en la ciudad. “Entendería si hay dirigentes nuevos que pueden ser candidatos y acompañaría desde la experiencia”, señaló.
Críticas a la gestión municipal
Durante la entrevista, Azula también fue crítica con la administración del actual intendente Roberto Benítez y aseguró estar preocupada por la situación de Barranqueras.
“Veo una ciudad abandonada, una ciudad muy sucia, con casi nada de servicio”, afirmó.
En esa línea, lamentó el estado del parque automotor municipal y aseguró que le duele ver “un cementerio de maquinarias” en el obrador comunal, además del deterioro del edificio municipal incendiado.
“No entiendo la dualidad entre la intendencia que era y la gestión actual. Pensé que Roberto Benítez le iba a poner su impronta y eso no se dio”, sostuvo.
Azula también manifestó preocupación por la situación laboral de los trabajadores municipales y aseguró que atraviesan un escenario de “mucha precariedad e inestabilidad”.
La defensa del modelo portuario y las inversiones privadas
En otro tramo de la entrevista, la administradora del Puerto de Barranqueras defendió la reciente modificación legislativa que habilita una mayor participación de capitales privados en el puerto, al considerar que permitirá atraer inversiones y garantizar mayor previsibilidad operativa.
Según explicó, el objetivo es consolidar un esquema mixto entre el sector público y privado para sostener la actividad portuaria y evitar problemas históricos como la falta de dragado.
Azula destacó además el impacto logístico del puerto para el NEA y el NOA, y celebró que funcionarios nacionales hayan vuelto a poner a Barranqueras en agenda.
“Escuchar a un ministro nacional hablar del Puerto de Barranqueras y explicar su importancia para la región es una batalla ganada”, remarcó.
En ese contexto, insistió en la necesidad de avanzar con el dragado, la reactivación ferroviaria y una nueva regulación del cabotaje, medidas que consideró fundamentales para consolidar el perfil exportador de la provincia.
