Ariel De Vincentis, jefe de seguridad del barrio privado Nordelta, fue enviado a juicio oral acusado de desobediencia, estorbo al acto funcional y encubrimiento, tras entorpecer un allanamiento ordenado por el juez federal Sebastián Casanello en agosto de 2025. El procedimiento buscaba recabar información sobre Jonathan Kovalivker, uno de los dueños de la droguería Suizo Argentina, quien logró huir durante la demora.
La Justicia federal elevó a juicio oral una de las derivaciones de la causa conocida como “Andis”. Se trata de la investigación contra Ariel De Vincentis, jefe de seguridad de Nordelta, acusado de obstaculizar un allanamiento judicial realizado el 21 de agosto de 2025 en el barrio La Isla del complejo privado.
Según consta en el expediente, De Vincentis habría realizado maniobras que permitieron a Jonathan Kovalivker, uno de los propietarios de la droguería Suizo Argentina, eludir la orden de presentación dispuesta por el juez federal Sebastián Casanello. La medida formaba parte de la investigación por presuntos sobreprecios y retornos millonarios en la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis).
El juez federal de San Isidro, Lino Mirabelli, fue quien dispuso la elevación a juicio, luego de que Casanello se declarara incompetente por razones de jurisdicción. La Cámara Federal de San Martín ratificó en febrero el procesamiento de De Vincentis, tras la apelación presentada por su defensa, a cargo del abogado Guillermo Soares Gache.
Los hechos ocurrieron la noche del 21 de agosto de 2025, cuando un efectivo policial se presentó en una de las garitas de seguridad de Nordelta para cumplir la orden judicial. Según la investigación, De Vincentis realizó “insistentes llamados” telefónicos a los empleados de la garita, intentando obtener información sobre el procedimiento. En uno de los mensajes de WhatsApp recuperados, De Vincentis habría instruido a su equipo: “Sea la fuerza de seguridad que fuere, ningún personal que no corresponda al área legal está autorizado a facilitar información sobre la identidad, ingresos y egresos de vecinos”. En otro mensaje agregó: “Nosotros no tenemos que facilitarle el camino a ninguno. Si tienen que realizar un allanamiento con la orden respectiva que lo hagan y con sus propios técnicos”.
Además, se registró un llamado al 911 desde una línea a nombre de “Asociación Vecinal Nordelta”, que alertó sobre la presencia de supuestos “falsos policías”. Al llegar, efectivos de la Policía bonaerense constataron la legalidad del procedimiento y se retiraron. Esa maniobra también fue vinculada a De Vincentis.
Durante las demoras generadas, Jonathan Kovalivker logró retirarse del barrio privado a bordo de su Audi S3, evitando así el procedimiento judicial. La defensa de De Vincentis sostuvo que el imputado actuó en cumplimiento de su deber y que no existen pruebas de que haya alertado a Kovalivker ni demorado intencionalmente el procedimiento.
De Vincentis está procesado por los delitos de desobediencia a la autoridad, estorbo del acto funcional y encubrimiento. Jonathan Kovalivker, junto a su hermano Emmanuel y su padre Eduardo, están imputados en la causa principal que investiga a la droguería Suizo Argentina, aunque aún no fueron procesados.
