El balance oficial tras los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 ocurridos el miércoles en Venezuela indica 920 fallecidos, 2.980 heridos y 50.000 desaparecidos. Las autoridades declararon a La Guaira como zona de desastre natural.
Los dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron a Venezuela el miércoles por la noche dejaron, según el último balance oficial, al menos 920 personas muertas, 2.980 heridas y 50.000 desaparecidas. Los equipos de emergencia continúan las tareas de búsqueda de sobrevivientes entre los edificios colapsados. Hasta el momento, 7.800 personas fueron localizadas.
Las autoridades informaron que 250 edificios fueron destruidos o sufrieron daños severos y 2.927 familias quedaron sin hogar. Los sismos afectaron principalmente a Caracas y al estado de La Guaira.
Durante una conferencia de prensa, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, afirmó: “Estamos en una carrera denodada contra el tiempo para rescatarlos vivos”. También pidió a la población mantener la calma y colaborar con las autoridades.
El Gobierno venezolano declaró a La Guaira como zona de desastre natural y habilitó una línea telefónica adicional al sistema VENApp para centralizar las denuncias de personas desaparecidas.
La Red de Periodistas Venezolanas, que impulsa un buscador ciudadano de personas desaparecidas, localizadas y atendidas tras el terremoto, informó que recibió cerca de 500 reportes de personas desaparecidas o incomunicadas. Más de 400 corresponden a La Guaira.
En La Guaira se registraron saqueos en comercios afectados por los derrumbes. Decenas de personas ingresaron a locales parcialmente destruidos para llevarse alimentos, medicamentos, productos de higiene y electrodomésticos, mientras las fuerzas de seguridad permanecían abocadas a las tareas de emergencia.
La comunidad internacional movilizó asistencia. Estados Unidos anunció un paquete de ayuda por USD 150 millones y el envío de equipos de rescate. El Vaticano destinó 100.000 euros para asistencia humanitaria. Francia, España, Colombia, la Organización de las Naciones Unidas, la Unión Europea y el Grupo Banco Mundial evalúan mecanismos de apoyo.
La Cancillería argentina anunció el envío de ayuda humanitaria, con personal y materiales para rescate y atención de víctimas. En un comunicado, la administración de Javier Milei afirmó que “sigue de cerca la evolución de la situación” y manifestó su disposición a colaborar. El documento indicó: “Más allá de las diferencias que puedan existir entre nuestros gobiernos, el Presidente Javier G. Milei extiende su mano en solidaridad al pueblo venezolano frente a una catástrofe natural que demanda una reacción de toda la comunidad internacional”.
