El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, criticó a su rival electoral Flávio Bolsonaro por solicitar a Estados Unidos postergar la aplicación de nuevos aranceles hasta después de las elecciones presidenciales de octubre.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó que es “inaceptable que la familia Bolsonaro, con su entreguismo, quiera someter a Brasil a los intereses de Estados Unidos”. La declaración se produjo luego de que el senador Flávio Bolsonaro solicitara formalmente a la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) la suspensión de la aplicación de aranceles del 25% a productos brasileños hasta después de las elecciones presidenciales de octubre.
Lula sostuvo que “lo más absurdo” es que Bolsonaro trabaje para revertir unos aranceles que, según el mandatario, impulsó y “defendió públicamente”. También repudió la propuesta de negociar acuerdos comerciales al margen del Mercosur, calificándola como un “ataque a los intereses del pueblo brasileño”.
El presidente estadounidense, Donald Trump, decidirá antes del 15 de julio si aplica aranceles del 25% a varios productos brasileños. Lula atribuyó esta medida a gestiones del senador Bolsonaro ante la Casa Blanca, aunque el senador lo niega.
En el documento enviado a la USTR, Flávio Bolsonaro argumentó que las tarifas propuestas “recompensarían al actual gobierno brasileño por su estrategia: provocar a Washington para una retaliación y convertirla en una victoria política interna”. Sugirió que “postergar la implementación hasta después de la votación” evitaría que el tarifazo se interpretara como un intento de influir en el resultado electoral.
Lula también denunció que los Bolsonaro quieren “entregar el Pix a intereses extranjeros”. El Pix, creado y operado por el Banco Central de Brasil, tiene bajos costos operativos y amplia cobertura. “No lo van a conseguir. El Pix es una conquista de Brasil y no vamos a renunciar a él”, declaró Lula, y concluyó: “Nuestra Patria no está en venta. Nuestra soberanía es innegociable. Brasil es de los brasileños”.
Después de recibir a Lula en Washington en mayo, Trump se reunió con el senador Flávio Bolsonaro y lo elogió como un “joven inteligente que ama a su país”. Días después, Estados Unidos clasificó como organizaciones terroristas a los dos mayores grupos narcotraficantes de Brasil y anunció posibles impuestos aduaneros, medidas rechazadas por el gobierno brasileño.
Las tensiones entre Washington y Brasilia se arrastran desde 2025, cuando Estados Unidos impuso aranceles a Brasil en represalia por el juicio que llevó a la cárcel al expresidente Jair Bolsonaro por un intento de golpe de Estado en 2022. Tras una aproximación entre Lula y Trump, Estados Unidos suspendió parcialmente aquellos impuestos.
