Según datos de la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE), el 71% de las ramas manufactureras de la provincia registraron una caída interanual en mayo de 2026, mientras que sectores vinculados al comercio exterior mostraron dinamismo.
La actividad industrial en Santa Fe presentó un comportamiento fragmentado durante mayo de 2026, de acuerdo con el último informe de la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE). El 71% de las ramas manufactureras registró una caída interanual en su producción, mientras que sectores vinculados al comercio exterior, como la molienda de oleaginosas y la siderurgia, exhibieron incrementos.
Entre las actividades que registraron aumentos en mayo se encuentran la siderurgia (+14,1%), los vehículos automotores (+13,1%), la molienda de oleaginosas (+9,4%), los productos lácteos (+4,8%) y la molienda de cereales (+4,6%). En contraste, las mayores caídas se observaron en maquinaria agropecuaria (-29,6%), maquinaria de uso general (-11,2%), autopartes (-10,8%), carne vacuna (-10,8%), prendas de vestir (-10,2%), muebles y colchones (-6,7%) y manufacturas de plástico (-4,7%).
La producción industrial manufacturera de Santa Fe acumuló en los primeros cinco meses de 2026 una disminución del 4,4% respecto al mismo período de 2025, según datos del INDEC. A nivel nacional, el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI) registró una caída del 3,1% en igual lapso.
En el sector siderúrgico, la mejora interanual de mayo (+14,1%) se explica por una baja base de comparación tras la retracción de 2025. La producción siderúrgica continúa un 31,3% por debajo de los niveles de 2023, mientras que la elaboración de productos laminados muestra una caída interanual del 23,6%. La industria metalúrgica retrocedió un 18,1% interanual en mayo, con el 87% de sus subsectores en baja.
Entre diciembre de 2023 y marzo de 2026, Santa Fe perdió 416 establecimientos industriales y 8.641 puestos de trabajo registrados en la industria manufacturera, según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo procesados por FISFE. Esto representa una caída del 7,0% en la cantidad de empresas y del 6,3% en el empleo.
FISFE señaló que detrás de la pérdida de capacidad productiva confluyen factores como la apertura de importaciones, el atraso cambiario, el elevado costo financiero y la debilidad del consumo interno.
