Según referentes gremiales, la desvinculación de 400 becarios posdoctorales eleva a 2.800 los puestos de trabajo perdidos en el CONICET desde diciembre de 2023, lo que representa una reducción del 11,5% de su planta total.
El CONICET registró una reducción de casi el 12% de su planta de personal desde el inicio de la gestión del presidente Javier Milei, según datos proporcionados por referentes gremiales. La cifra surge tras la desvinculación de 400 becarios y becarias posdoctorales cuyas becas vencieron el 31 de julio, lo que eleva a 2.800 los puestos de trabajo perdidos en el organismo.
Gabriel Fabricius, investigador del CONICET y delegado de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), informó que la pérdida acumulada representa el 11,5% de la planta total del organismo, que cuenta con aproximadamente 26.000 trabajadores, distribuidos en más de 11.800 investigadores, más de 10.300 becarios, más de 2.800 técnicos y profesionales de apoyo, y unos 1.400 administrativos.
En declaraciones a Radio Estación Sur, Fabricius señaló la falta de subsidios, un retraso salarial que estimó superior al 50% y la ausencia de diálogo con las autoridades del organismo. También describió la situación de los becarios posdoctorales: «Lo que pasó ayer es un peldaño más en esta escalera descendente que está sufriendo todo el sector de ciencia y técnica. Mañana que es 31 se les vence la beca a 400 becarios posdoctorales. Se quedan sin trabajo a partir del primero de agosto».
El investigador explicó que los becarios posdoctorales completan aproximadamente 10 años de formación, incluyendo licenciatura, doctorado y posdoctorado, con inversión estatal en su capacitación. Las protestas realizadas este miércoles frente al Polo Científico Tecnológico buscaron obtener una prórroga de las becas hasta la publicación de los resultados de la Convocatoria CICYT 2025. Para ello, los trabajadores solicitaron una partida presupuestaria adicional de entre 2.000 y 3.000 millones de pesos, cuya aprobación depende de la Jefatura de Gabinete de Ministros, a cargo de Diego Santilli.
Fabricius también expresó: «La comunidad científica no es responsable de lo que está pasando, pero yo creo que sí nos cabe una responsabilidad en denunciar esto con total firmeza, y eso es lo que yo no estoy viendo en mis colegas, mis compañeros de trabajo». Comparó la situación con la del bioquímico francés Jacques Monod, quien abandonó sus investigaciones para unirse a la Resistencia durante la ocupación nazi: «Yo tengo por momentos la sensación de que es como que buena parte de la comunidad está bailando la cubierta del Titanic. Es momento de decir, bueno, dejo el tubo de ensayo un instante y salgo a la calle a luchar».
